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Tuesday, 29 April 2014

Qué acento tan ‘regonito’

'!Uy, qué acento más setzy!'

Mi país de chanchos y señorones, de seres alados e iluminados en Trasmitiesto y demás ardides del bajísimo para mantenernos aprisionados en debates bobos ahora se ha metido a la moda de las mediciones por medio de internet y lo hace a través de los más grandes poseedores de la verdad en todo el mundo: los medios de comunicación.

!Menuda papeleta! dirían los españoles al ver semejantes honores de los que hacen gala los colombianos cuando se les demuestra lo participativos que pueden ser: que cuál es la ciudad más emprendedora, que cuál es su opinión acerca del tratado de Kioto, que qué opina de la emisión del periódico Quiubo, que quién tiene las nalgas más ‘nalgueables’ de la televisión, que quién es más vieja, la momia de Tutankamón o Amparo Grisales, etc.

'Quién tiene la tanga más visible: el concurso'

Ahora salieron con una encuesta para medir no solo la estupidez colombiana latente sino también quién tenía el acento más ‘bonito’ del país… !Háganme el hijueputa favor! Perdónenme pero me ‘recontra cago’ de la risa al verles sus encuestas pendejas y amañadas que siguen como borregos y luego sacan pecho por ser quienes más tiempo tenían para perder, para sacar pecho con flexiones ajenas.

¿O quién les ha dicho que un caleño o un paisa o un rolo hablan bonito? ¿Quién les ha dicho que a los costeños se les entiende? ¿Quién, en su amplia y corta entendedera, puede afirmar que el pastuso es el acento más ‘cuco’ del país? Eso es un concurso como el de ‘¿quién tiene la mamá más bonita?’ o ‘¿cuál es la ciudad más bella de la provincia de Xiam en China?’… Es un chisme más, es un ‘cotilleo’ y circo que les dan para que se mantengan ocupados y visiten sus páginas web (y de paso ésta). Pero muchos ahora sacan pecho y los que no ganaron andan diciendo que no les importa.

'Yo amo a este viejo sabroso'

En un país que tiene uno de los más altos índices de muertes por intolerancia de este planeta (en eso sí saquemos pechito), incitar a semejante comparación tan pendeja es casi un insulto, un despropósito por menos. Los opitas hablan lento, los llaneros cantado y los chocoanos un poco enredado –por cierto, cómo van a votar en el pacífico si ni electricidad tienen, ¿eh?-, pero de ahí a que un boyacense hable feo es otro cuento, sino miren a un amigo mío que es Rolo-Paisa-Boyaco, ahí está y sigue siendo tan feliz como siempre sin necesidad de andar promulgando que habla mejor ahora que vive en una tierra pujante.

'Mi ñero es severo anonymous'

En este país en el que se mata por una camiseta y se apuñala por un celular que venden en cagados 20mil pesos eso era lo que hacía falta: meter más cizaña disfrazada con piel de oveja para que nos andemos agarrando de las mechas entre nosotros mientras que los políticos y demás sigan abusando del erario público o que las FARC sigan negociando y con el mazo dando. Eso, sigan a todo lo que les suene a regionalismo porque eso es lo que ha hecho avanzar al país a pasos agigantados, ¿no se han dado cuenta del progreso en carreteras? ¿ No se han dado cuenta de lo avanzados que estamos en ciencia y tecnología? ¿No se han percatado de que la convivencia ciudadana nos recuerda a una utopía? !Manada bobos útiles!

Así que dejen de sacar excusas tontas y bobas para mostrar una región y, sobretodo, dejen de seguirles el jueguito a semejantes pendejos que creen que la parrilla de programación es un menjurje de putas, narcos y retrasados mentales. Yo sé que es mucho pedir a un pueblo educado hasta el atolondramiento crítico con ‘El Patrón del Mal’ o ‘Las Muñerejas de la Mafia’, pero hagamos un esfuercito al menos para no ser tan manipulables y atarantados…

'Puticas pa' todos, my key'

El acento, así como la nacionalidad es un mero accidente geográfico. Diga ‘sumercé muñeco’, diga ‘y ajá’, diga ‘deje la bolera mano’, diga lo que se le dé la puerquísima gana, pero piense un poquito y no se deje mangonear de la hija tarada del cine: la televisión privada.


Y luego salen a quejarse de Juan Manuel siendo que ellos mismos votaron por my president, y aún más, que hasta el aguadeño salió más turbado que nunca (Alvaraco: de sol a sol te tengo te tengo presenteeee...)

P.D.: En serio, dejen de hacer el ridículo contando chistes pastusos, que ya nos los sabemos todos y siempre quedamos de dientes para adentro diciendo: 'mira el imbécil este, cree que nos va a sorprender con semejante estupidez', !babotas!

'Sereno moreno'

Thursday, 12 September 2013

Bravo pueblo de invicta coraza

"Les informa Radio Urcunina"



Esa es la frase de introducción al himno de una ciudad que no es de las puertas abiertas pero que sigue con sus venas abiertas desde hace muchos siglos, es la frase de la famosa Ciudad Sorpresa llena de asaderos de pollos que se llaman Pollo Sorpresa, ciudad que, a pesar de estar lejos de casi todo lo que se puede llamar civilización, aún existe sin pretensiones de ser muy innovadora o ser alguna Atenas; esa es la frase que inicia el himno de la Villa Viciosa de los Pastos o, para el menos experto, San Juan de Pasto.

Para aquellos que no la conocen, déjenme decirles que es una ciudad típica de Colombia: gente relativamente amable, con un clima frío que propicia la pulmonía y con un guardián que la verdad asusta más de lo que protege, y con ello me refiero al volcán Galeras, que supuestamente tiene su nombre porque a los mafiosos españoles que llegaron ahí les dio la impresión de que era una galera de guerra (borrachos desde esa época, porque yo no le veo el parecido).

Se trata a ese volcán de guardia, de león y de muchas cosas más, pero para ser brutalmente sincero, es muy bonito y todo, pero los sustos que les ha hecho pasar a los habitantes de la Villa Viciosa no tienen parangón: amenazó tanto una vez que hasta del Discovery Channel vinieron a ver qué era la vaina… lo peor del asunto es que se tragó a varios de los investigadores… eso les pasa por no saber respetar, pero bueno, fue un infortunado accidente.

La ciudad, como ya dije, no es una cosa fuera de lo común: calles, carreras, casas, carretas y políticos con carreta que siempre se acuerdan del pueblo solo cuando necesitan votos. Hay miles de comercios “paisas” que se apoderaron del centro a vista y gracia (y desgracia) de todos, múltiples lugares donde comprar “maricaditas varias” a precios y calidades irrisorias.

Aunque muchos no lo crean fuera de la ciudad, existen también universidades, y varias para que se eduque la luz interna de pétreo fanal (acabo de enterarme qué significa “fanal”), colegios, escuelas técnicas y, obviamente, muchas universidades e institutos de garaje que ahora son el negocio, socio; solo basta con ponerle “Colegio Superior de Las Madres de la Divina Superiora” y listo, como por arte de magia entra gente a aprender nada y a creerse de todo.

Pero ese es solo el abrebocas, l’entrée de este cuento, porque a mí hay muchas cosas que me disgustan de ese buen vividero, y como dijo alguien, no es por ser anti regionalista o antipatriota, pero hay que ver y decir las cosas como son.

Primeramente de primero, quiero decir que no me gustan sus administradores, porque siempre, pero siempre se han robado todo el poco presupuesto que tiene la ciudad; cómo dice el refrán “cagados y con el agua lejos”… de lo poco que envía de caridad el gobierno nacional, ellos cobran por el simple hecho de estar ahí sentados en sus gordos traseros, cobran un porcentaje que depende del grado de idiotas que hayan votado por ellos: que si es concejal pide el cinco por ciento, que si es el alcalde pide el 10, que si es senador pide el 20 y si es el gobernador pide el 30. Y después preguntan que por qué las obras quedan incompletas! Si casi el 50 por ciento del dinero descansa en las mugrosas manos de los sucios políticos! O será mentira que en una institución no dejaban pasar un proyecto porque no habían “aceitado” a sus funcionarios con 23 millones de pesos para que engordaran sus sucios hocicos. No pongo nombres porque no hago periodismo investigativo, pero lo sé de primera mano; no puedo denunciar nada porque no tengo pruebas a menos que trabaje en Corponariño o algo así (es un decir). Lo peor del asunto es la respuesta de todos los oferentes a los contratos: “es que si no lo hacíamos nosotros, lo hace otro”. Y luego se quejan de la corrupción.

Pero la maldita realidad no es esa, es obvio que todo político es ladrón, que siempre van a querer llenar su gaznate con dinero mal habido, venga de donde venga, pero quiénes son los que votan por ellos? Y ahí, en esa simple respuesta es donde me vuelvo impopular.

No entiendo a los pastusos en el hecho de que siempre dicen “qué berrrracos que somos”, “no nos dejamos de nadie hijuepuchicas”, pero siempre se dejan meter el dedito por donde no les cabe, hagamos un recorderis de lo poco que sé:

-       El gran libertador, Simón Bolivar, escribió que los pastusos deberían ser exterminados por no seguir su línea de pensamiento, por haberse resistido a la campaña libertadora que nos dejó en manos de la patria boba y de los bobos de la patria que gobiernan desde la capital, y aún así siguen proclamándolo como el máximo exponente de la libertad.
-       Sus habitantes se quejan siempre del desorden y de la suciedad que envuelve a veces a la ciudad pero no son capaces de botar un puto papel en la caneca (si hubieran) o, los machos más machos de la ciudad, se orinan en cualquier esquina o bolardo que encuentren. Es una maravilla jugar a ese hermoso juego llamado “esquive el miado”, en el cual todos saltan entre riachuelo y riachuelo de orines mientras va caminando por la calle.
-       Se dicen que no se dejan de nadie, pero vuelven a votar por los mismos, por cualquier “Miriamcita” o como se llamen con tal de que les den otros seis “mesesitos” en el SENA.
-       Dicen nunca tener plata, ni los habitantes, ni la alcaldía ni el pueblo mismo… pero para meter dinero en DMG o DRFE sacaban de las piedras. No hay para ponerles un huevo más a los estudiantes en un comedor comunitario pero para meter ese dinero en pirámides basta y hasta sobra. Siempre dejándose meter el dedito por ser tan berrrrrracos.
-       No voy a hablar de fútbol porque el tema me chupa un huevo de avestruz, pero sé por mis amigos que sufren de esas dolencias, que también les han hecho “conejo” varias veces, pero siguen comprando los productos del patrocinador que los mandó a sacar (léase Postobón: porque a mi papá lo mataron por hacer sindicato en “Potobón”).
-       Les dicen que van a hacer un sistema de trasportes moderno y luego se roban todo el dinero que estaba destinado para eso, por lo mismo la calle 27 parece salida de una región de Kabul o de Tikrit, con casas a medio demoler y ladrones a medio salir.

Lastimosamente no sé más escándalos pero sé que faltan muchos. Los tumban con todo y por todo y después se quejan.

Por eso y por muchas cosas más yo digo “basta de eufemismos”, es hora de remangarse la camisa y dejar que bajen los huevos y parar a toda esa horda de ladrones que siempre han azotado a la región. Parar a todos esos políticos que se roban todo por culpa del elector desinformado, tengan el apellido que tengan, sean Paredes, Zarama, Realpe, Guerrero, Maya o lo que sea, maldita sea!

Cuando será que realmente se podrá decir:

Junto al cráter el Prócer un día,
Sella pactos con la inmensidad:
Contra toda quietud, rebeldía;
contra toda opresión, libertad.

Sé que muchos me van a odiar o a cerrar sus castos ojos y oídos a este pequeño texto, sé que otros me llamaran “traidor” por decir algo malo de esa tierra, pero en el fondo deben saber que es verdad, que hasta que no veamos lo malo que hay en nosotros no podremos empezar a corregirlo. Que algún día digan los pueblos, parafraseando la historia “Es aquel pueblo tan bajito el que nos ha mantenido en alarma durante tanto tiempo?”, y el pueblo de verdad pueda decir, como Agualongo después de su captura: “Dentro de este cuerpo tan pequeño se alberga el corazón de un gigante”. Eso sí era un prócer, no como aquellos que nos quieren vender en novelas “amangualadas” que escriben en otras partes y que digerimos después de la cena.

Hacer patria y región no solo es pararse a recitar los himnos sin saber qué significan u ondear la bandera cada 20 de Julio, es pararse y decir las cosas como son y, por qué no, arreglarlas, así sea de poco en poco. Es dejar de ser tan “bámbaros” y detener lo que nos hace mal como región y como pueblo.