Showing posts with label Felicidad. Show all posts
Showing posts with label Felicidad. Show all posts

Tuesday, 2 April 2013

Io penso positivo


"Todo aquí es perfectirijillo!"


Se acabó la Semana Santa, la semana de pasión que une a todos los católicos y cristianos del mundo para conmemorar (no digan celebrar) la pasión, muerte y resurrección de Jesús y con ello veo que es hermoso saber que aún hay gente que está dispuesta a arrepentirse de sus pecados, al menos por una semana.

En estos días estoy instalado plácida y hermosamente en una casa de retiro… para aquellos que creen que eso es por mi locura intrínseca, debo decepcionarlos y decirles que no es así, que solamente es una casa lejos de la civilización que tanto amo, de la tecnología que aprecio y de mi hermoso y delicioso internet.

Y desde las montañas de Colombia (como dicen los señoritos de las F.A.R.C.) me atrevo a decir que quiero, después de este merecido descanso, apostatar der toda esa ironía que me aqueja tanto y la que levantó un poco de espina hace algún tiempo. Quiero enderezar y aderezar mi camino para solo ver el lado positivo del mundo y sobre todo de esa Colombia hermosa, rica y colorida que prefiere ver siempre el color rosa de las novelas y del mundo del entretenimiento.

Porque como lo dije alguna vez, ser patriota está de moda: sentirse orgulloso por Juanes, quien dijo que nunca cantaría en inglés, o por Shakira y su Milán (aunque debo decir que, si es cuestión de confesar, no me importa el tal Piqué, ni entiendo de fútbol), o por Carlos Vives y su dicotomía rockera – vallenatera, o por Sofía Vergara que a punta de senos y cosenos ha conquistado el mundo, o por sus gentes buenas que pululan en cada calle y en cada esquina.

Es que ahora que me reintegro temporalmente al país imposible veo que en verdad estaba equivocado, que el regaño que recibí hace algunos días está totalmente justificado y que es mucho mejor anestesiarse con el lado lindo del país, ver muchos comerciales en la televisión y decir “hola hola” al estilo de Adriana Tono.

Sí, acá existe mucha, pero mucha gente buena que se tuerce por “billete”, gente “demasiado” buena que odia a los ladrones pero no vacilan un solo momento al comprar un celular robado, deliciosos senadores que se cenan el dinero de las licitaciones a sus anchas mientras los bien educados electores siguen votando por ellos, orgullosos trabajadores que critican todo pero que han conseguido sus puestos a punta de dádivas o de burocracia heredada.

Pero cómo no ser felices sabiendo que hay tanta gente buena que tira la basura por donde se le atraviesa? Cómo no creer en la inmortalidad de la pasión por este país cuando asesinan a los campesinos que reclaman sus tierras? Para qué cuestionarse a dónde va a parar todo el dinero de la salud si tenemos el país más feliz del mundo? Cómo no sentirse orgulloso de la gente pujante y trabajadora de Familias en Acción? Como dice cierta canción: Cómo no creer en Dios, cómo no, si me ha dado el ancho río?

Así pues, ahora solo estaré contento y orgulloso de todo, de las perfectas carreteras que recorren lo ancho y lo angosto de la nación, aquellas que nos hacen sacar el Montoya que llevamos dentro, aquellas que nos hacen experimentar cada viaje en todas sus tres dimensiones (y algunos dicen que estamos atrasados)… ningún otro país tiene tantas carreteras en 3D.

Me sentiré orgulloso de cada ladrón que atraca en la esquina, porque de ellos será el reino de los cielos y de los iPhone y de los BlackBerry, porque no solo de Familias en Acción vive el vago, sino de todo buen celular que salga de los bolsos de los hombres.

Se me llenará el pecho de orgullo patrio cada vez que vea sus bien “engallados” taxis y buses (no uso ya “busetas” porque eso se oye feo en portugués), aquellos que recorren sus avenidas amplias y bien señalizadas… A sus buseteros y su bien pulido léxico, a sus taxistas elitistas y bien educados. Tan hermosos ellos! Eso no se ve en otras partes del mundo que llaman civilizado!

Izaré alto la bandera con cada telenovela de putas y narcos que me presenten en televisión, veré los famosos Tres Caínes y entenderé al fin porqué mataron a ese montón de “izquierdosos”, mugres y defensores de derechos humanos; veré “Amo de Casa” para que me enseñe a ser mejor hombre con sus consejos que te envía si tu mandas un mensaje de texto al 6969 con la palabra rico; y después de todo eso, esperaré con ansias locas el estreno de “La Hipocondríaca” para saber como “levantarme” una vieja que esté buena pero que sea manipulable a punta de pastas y jarabes.

Porque no podemos atacar nunca a nuestros héroes de la patria, ya sea el mal llamado tombo de la esquina ni al hermosísimo Falcao (cómo vamos a decir algo malo si es taaaaaan lindo), muchas mujeres me han dicho que no saben que si es en verdad el mejor equipo de fútbol de la historia de Colombia, pero si el de las mejores piernas, qué hermosa justificación!

Entonces, por ello ahora me ahogo todos los días hasta el cogote viendo piernas y culos de las presentadoras de Muy Buenos Días, me deslizo suavemente sobre la calva de Jotica y tomaré goticas de valeriana como mi ex presidente Uribe para solventar todos mis problemas primarios y ver el lado rosa del país que le paga dinero (mucho dinero) a la Drummond para que explote sus recursos.

Así que ahora, como dice la canción de Lorenzo Cherubini, mejor conocido como Jovanotti, “Io penso positivo perche' son vivo perche' son vivo”… Solo la felicidad y el orgullo patrio llenaran mi henchido corazón! Todo aquí es "perfectirijillo".

Ay que orgulloso, me siento de haber nacido en mi patria!

P.D.: Es triste ver como algunas personas que se quedaron en el país no tienen la capacidad de reírse de la payasada mediática que se nos presenta en los canales nacionales, elogiando cosas intrascendentes mientras los verdaderos problemas son enmascarados tras las noticias del entretenimiento… hay cosas mucho más importantes que creerse lo mejor del mundo... Pero me imagino que, obviamente, es mucho más importante resaltar los premios T.V. y Novelas o el cambio de look de Sofía Vergara (muy veraniego resaltado en "La Patria"), que enfrentar el hecho de que no hacemos nada para arreglar el país solo viendo la cara lavada del suelo patrio.

Sunday, 13 January 2013

O país mais feliz do mundo

"En la página dice que está certificada... no sé qué quiera decir..."


Este nuevo año nos trae nuevas cosas, nuevos cambios y mejores oportunidades, nos trae un nuevo mundo para disfrutar ahora que ya sabemos que los mayas no acabaron con él, no sé si por física pereza o por no obstruir a los gobernantes de turno que lo están haciendo muy, pero muy bien.

Y como año nuevo, vida nueva, desde ahora ya se habla de que mi amada patria tiene un nuevo lema venido de las más profundas y concienzudas investigaciones de todos los tiempos: no es la teoría de la evolución o la teoría de cuerdas de la física cuántica, no señores, es de esas investigaciones que tanto nos orgullecen como patria y como nación… las investigaciones de la felicidad.

Dicen ahora (y me atrevo a aseverar que así es) que Colombia es el país más feliz del mundo conocido, que somos más felices que Messi recibiendo el balón de oro, más felices que Uribe ahora que Hugo Chávez está muy enfermo (pobrecito), más feliz que los operadores de las basuras a los que Petro, con su incapacidad, los dejó como salvadores de la cuidad capital… incluso más felices que prepago (o modelo que es lo mismo) estrenando mafioso.

Y contrario a lo que todos pensarán, estoy de acuerdo en un cien por ciento con ese dato jocoso, con ese dato para llenar prensa y páginas sociales. Cómo no creer en la felicidad abundante del pueblo colombiano si hay tantas razones que la sustentan, que pululan en las calles y en las casas, en pueblos y ciudades… incluso en el circo político que se ha convertido el mal llamado proceso de paz.

Es que cómo no ser felices si tenemos dos mares que utilizamos para veranear de vez en cuando, que utilizamos para sacar cargamento tras cargamento de cocaína y otras cosas eufóricas que aman los gringos y los europeos (del culo del traficante a su elegante nariz), que utilizamos para desaparecer gente.

Cómo no ser felices si vemos cómo la derecha nos trata como los tarados electores que somos, siempre pendientes de algún reallity y no de lo que ellos se roban, no de las concesiones que otorgan a grandes capitales extranjeros para que usurpen aire, tierra y agua de todo ese país.

Cómo no ser felices si tenemos a la izquierda babosa que sale con cada payasada en todo momento, ya sea con sus controles políticos que poco o nada aportan en la realidad, o dirigiendo una ciudad a las patadas, a los “chambonazos”, entregándolas al desorden y a la improvisación.

Cómo no ser felices con el circo hermoso que nos arma Uribe cada semana cuando salen denuncias en su contra o cuando solo quiere figurar con su hambre eterna de pantalla, saliendo con su acento gracioso y aguerrido de capataz en cada medio que le permita mojar su bienaventurada garganta, diciendo nimiedades para defenderse (yo no tenía gafas en ese tiempo) u ofuscándose como un troglodita cada vez que alguien osa levantar la voz en su contra.

Pero más allá de todos esos hechos cotidianos que tanto nos alegran, como las filas eternas en los bancos, el estrujón en Transmilenio, el atraco en la calle, el niño mocoso vendiendo Loquiños en la buseta, el ñero escuchando Tropicana Estéreo, la juventud babosa escuchando reggaetón y lo peor, queriendo emular a esa partida de payasos, etc., claro que somos el país más feliz do mundo, el país con mayor alegría por centímetro cuadrado.

No lo digo por nuestros carnavales e infinitos reinados (como los de la hija de la gata), sino porque poseemos el mayor número de putas por centímetro cuadrado… si, así como lo oye y lo pronuncia, somos muy felices porque tenemos putas a montón, putas por todos lados, ya sean modelos de alta alcurnia o una cualquiera que ofrece masaje con los senos por solo veinte mil devaluados pesitos.

Tan llenos de putas estamos que sus hijos están gobernando el país desde hace más de dos siglos. Pero no voy a hablar de los políticos porque qué culpa tienen ellos de ser hijos de sus madres. Voy a hablar de las putas, así ahora se autodenominen “scorts” o acompañantes de lujo… Putas, putas se llaman y se llamarán siempre, desde Dania Londoño, que le abrió muy bien las patas a los gringos (como los políticos) y mostró toda la felicidad que proporciona su archipiélago, hasta las que murieron por andar con traquetos y mafiosos en una finca en Envigado.

Porque si aún no se han dado cuenta, en Colombia hay putas en donde busquen, en cualquier ciudad o vereda, vendiéndose siempre al mejor postor, se apelliden Cruz, Muñoz, Abello, Rincón (o Spice como se hacen llamar), Gómez, etc., haciéndose pasar por modelos respetables para luego entregarlo por un precio, sea por un calado o por una casa o unos cuantos millones de pesos para vivir su elegante vida.

Por eso, por tener el más alto número de putas por centímetro lineal y cuadrado (en estos días haré un cálculo preciso de cuántas por centímetro de “poronga” me corresponden) es que es evidente y preciso que somos el país mais feliz do mundo, por eso nunca nos podrán arrebatar ese título y siempre lo llevaremos en alto, aunque las putas lo lleven en cuatro.

Somos Felices, y qué… Vivan todas las putas de mi país!

P.D.: Ojalá no se “Envigadice” Bogotá, porque las putas si nos gustan bastante, sobre todo en las fiestas, pero eso de andar matándose solo pasa con la gente lumpen, como los mafiosos o los que escuchan Tropicana Estéreo.