Monday, 10 September 2012

Atómico, se dice atómico!


"Le simpatizaría si me conociera"


La vida era mucho más sencilla y más complicada en los años 90’s, en esa época turbia en la cual se desarrolló mi adolescencia; era sencilla porque no teníamos muchos aparatos electrónicos que nos controlaran, a duras penas existía el teléfono fijo que muchas veces no funcionaba debido a la laxitud de los trabajadores oficiales de las empresas de telefonía local, para quienes la semana solo tenía 3 días hábiles y se bebían todo lo que la empresa licorera les suministrara para que votaran por los mismos pelafustanes de siempre. Lo sé de primera mano, no me acusen (qué viva el Sindicato, hip!).

Pero también era compleja, porque se podía tornar bastante monótona y aburrida… me explico: solo existían dos canales de televisión en donde solo pasaban programas de bajo nivel cultural (momento, eso no ha cambiado) e incluso, en donde durante un muy buen tiempo, desde que se acababa el noticiero (noticia: no había Estilo R.C.N.) hasta las cuatro de la tarde no había nada más que ver que el logo de Inravisión. Pero la tristeza no terminaba en ese momento, seguía una seguidilla de novelas (momento, eso tampoco ha cambiado) “mexicanenses” que animaban nuestras tristes tardes: Topacio, Lucerito, Marimar (ay, costeñita soy!), María Mercedes (pa’ servirle a usted), María la del Barrio (que “jurgononón” de Marías, y todas protagonizadas por Thalia), Las Aguas Mansas, Almas de Piedra, En Puerco Ajeno, Café (que creo que aún se emite) y pues como olvidar a Betty la Boba (ah novelita pendeja esa).

Bueno, también estaban las novelas copiadas de los seriados de “tenaggers” de los Estados Unidos (siempre lo he dicho: los guionistas colombianos han sido tan creativos copiando todo lo de afuera): Clase Aparte, de la cual todos querían copiarse algo, sea la estupidez de sus personajes, sus peinados o incluso su uniforme; Conjunto Cerrado, Oki Doki y obviamente la mejor para el final, De Pies a Cabeza (con Carolina Acevedo y… y muchos más).

Frente a todo eso a los que estábamos en esa época de transición de ser niños a menos niños (los hombres nunca maduramos, solo cambiamos de juguetes), la vida era muy difícil, era terrible tener que aguantarnos todos esos dramones de la tarde (como Lucerito, se quedaba ciega, perdía la memoria… pero culiar si no se le olvidaba! Paría hijos a lo bestia!), por eso salíamos mucho, conocíamos parques y algunos leíamos.

Y en un momento en el que todos pensamos que nuestras vidas serían tristes y aburridas como el Minuto de Dios y meramente informativas como el Boletín del Consumidor, apareció una serie gringa que llegó para quedarse, que empezó a mostrar realmente cosas interesantes, que nos hizo reír como “esgolodrobos” y que de paso, creó toda una cultura de mercado y de repetición: Los Simpsons.

No voy a hacer una reseña de cada uno de ellos o de los capítulos, me parece absurdo y además, sin sentido, pero si quiero decir que cambió nuestras vidas (o al menos la mía): nos reímos del mundo absurdo en el que viven los “gringos”, pudimos ser partícipes de un nuevo estilo de risa y además alegramos nuestras tardes.

Todo iba bien, siguieron causando risas y saliendo de esquemas durante mucho tiempo, durante tantas temporadas que a veces se pierde la cuenta, repitiéndose hasta el cansancio en cada canal que tenía el privilegio o la fortuna de transmitirlos (y digo fortuna literalmente: cuesta un montón el derecho de hacerlo pero también reditúa de igual manera). Canal Caracol no tuvo más que hacer por la tarde del sábado durante mucho tiempo (ahora, maduraron y copiaron al otro canal poniendo chismes y pendejadas varias) y Frecuencia Latina y otros canales internacionales también “chuparon de la teta” de los amarillos personajes.

Y de repente, como cuando cae un rayo o cuando sale Amparo Grisales a asustar por la noche, todo cambió para mal: cambiaron los directores, los escritores e incluso hasta los dobladores… y empezó cristo a padecer. El programa se volvió soso y triste, con bromas absurdas que ya solo causan risa bajo la premisa de un golpe o algún ruido, no como antes que todo era un complemento, era un libreto bien escrito.

Entonces ahora, y contra todos mis instintos más profundos solo rezo una cosa: que todo vuelva a ser como antes o… que se acaben de una vez! No es justo que sigan destruyendo algo tan bueno para ahora solo seguir y seguir vendiendo; los libretos deben mejorar, y no es una simple crítica de alguien que añora el pasado, pero la calidad del programa ha desmejorado hasta puntos realmente tristes. Es increíble que se hayan convertido en lo que tanto criticaron: en una continuación, en un alargue gris para solamente seguir cobrando cheques de merchandising y derechos de emisión.

Habla Fox (la voz del mal) que ya hay contratados episodios hasta la temporada 25! Por dios bendito, más temporadas para solo rellenar? No más por favor… 

Así que espero que, antes de continuar con más agravios contra aquellos que vimos nacer a Los Simpsons, alguien o algo haga recapacitar al creador para terminar con ese paquete chileno que nos meten ahora, o que alguien ponga (más bien coloque) un aparato nuclear antes de que tengamos que aguantar más estupideces.

Atómico, se dice atómico! (Los que ven la serie me entienden).

P.D.: No es que haya madurado, como se dice por ahí “madurar es para las frutas, no para las personas”, es que simplemente la gracia se les fue acabando a estos amarillos personajes y solo utilizan excusas bobas para meter a personajes de la actualidad que quieren ser parte del legendario programa.

Otra: Ahora que vivo en este país “americanizado” me río aún más de ver las similitudes de las parodias que hacen Los Simpsons de la vida real: El minisúper con sus precios exorbitantes y su dependiente hindú (es cierto!), Don Barredora, el “spring break” donde todos los estudiantes se vuelven locos… y la ineptitud de la policía, no importa cuán “educada” pueda ser.

Sunday, 2 September 2012

Que viva el Embudismo!



"Ommmmmmmmm (ॐ)"


 Las religiones de todo el mundo se han creado a partir de diferentes voces, unos las llaman las voces de dios, de Alá, Krishna, Yahvé, etc., se han creado a partir de sentimientos comunes y de leyes que se aplican para cada ocasión: si eres virgen, si eres gentil, si eres marica, si eres puñal, si eres adoratriz del divino miembro… Pero todas ellas nos tratan de generar un sentimiento de unidad, de moral, de respeto, de dignidad y de normatividad eterna, aplicable a cada momento e instante de nuestras efímeras vidas.

Hacen libros eternos, libros sagrados que nos muestran los caminos que debemos recorrer para alcanzar no solo la felicidad, la rectitud y la moral, sino para alcanzar el camino de dios, de dioses, ángeles y lugares paradisiacos. Estos libros nos enseñan, nos entretienen y nos llenan de saberes que podemos aplicar en nuestras vidas.

Puedo hablar con muy buena precisión de 3 libros en particular y de muchos en general, pero me gustaría hacer un poco de reflexión acerca de las moralejas que nos transmiten todos ellos para llevar una vida plena, satisfecha y que sirva a un bien común. Los pasajes son largos, eternos y llenos de frases profundas y contradictorias, pero quiero ceñirme específicamente al libro más sagrado que existe en occidente (no es un libro de Coelho), el primer libro que fue hecho por Gutenberg y tiene traducciones a los más disímiles lenguajes, desde el español hasta el mandarín.

Hablo obviamente de La Biblia, la sagrada escritura entregada por Dios a su pueblo (los hebreos, no al movimiento MIRA) demostrando que Él es quien es porque se describe en un libro (argumento un poco circular pero no entraré en detalles).

Nos enseña del amor al prójimo, la caridad, el sacrificio y otras palabras coloridas de las cuales a todos nos gusta “echar mano” cuando estamos arrepentidos, cansados, agobiados o simplemente perdidos. Nos enseña qué debemos comer, aunque no lo cumplamos a cabalidad: comemos cerdo y mariscos y nos regodeamos de ello; pero obvio, la biblia tampoco hay que entenderla literalmente me dirán los seguidores del texto.

Pero acá empieza mi duda, empiezan mis contradicciones; hay que creer o no a todo lo que nos dice, hay que hacer exactamente todo lo que ahí se describe, o solo a nuestro buen entender hemos de hacer aquello que se nos manda por el texto… no entiendo:

Debo pasar por la espada a todo aquel que esté en contra de Dios y de su pueblo o solo es una moraleja; debo amar a Dios por encima de todas las cosas o también es una moraleja… quién decide qué es una moraleja y qué no lo es? Esa es la pregunta del millón, y por ello se han dividido las iglesias, los templos y peor aún, las ciudades y las familias.

Por qué no puedo tocar a una mujer cuando está menstruando? Por qué puedo vender a mis hijas como esclavas? Por qué no debo enseñarles a las mujeres las tablas de la ley (ni las de multiplicar)? Por qué dios nos crea con intelecto y perspicacia pero luego nos castiga cuando usamos esos atributos? Estaba tan aburrido que se le ocurrió esta fiesta de locos? Todas estas son las preguntas que, sabiamente, me contestarán aquellos que creen guiar moralmente al mundo con un fácil “busca en tu corazón”… pues así de olímpicamente les contesto: en mi corazón, que no lo puedo ver, pero que lo siento, encuentro dos ventrículos, dos aurículas, la válvula tricúspide (no viene de Tricostilla ni de Trinidad), la válvula pulmonar, la válvula mitral y la aórtica, y ellas, se los juro por todo lo que es sagrado, que es la vida y no pasar por la espada o lapidar a la puta, no entienden todos los lineamientos de un libro sumamente abierto y un poco sin sentido.

Luego me dirán que debo llenar mi corazón con fe, pero ahí si me causa extrañeza todo el asunto, voy a explicar por qué: el corazón es un músculo liso que tiene la característica de enfermarse por cualquier pelotudez, por amor, por celos, por triglicéridos, por grasas trans, por comer chorizos y lechona como el Vice… y ahora a eso hay que juntarle que hay que llenarlo de fe? De por dios! Después me vayan a salir los doctores en el futuro que el exceso de fe puede ser perjudicial para la salud (o para los bolsillos); además de preocuparme por lo que aqueja al corazón a diario ahora me toca implantarme fe en la tienda naturista o en la iglesia más cercana?

Mi confusión no termina ahí, por eso decidí no pelear más contra todas esas cosas y frases que se leen en la Sagradísima Biblia, no matarme la cabeza más con esos hechos un poco contradictorios y que a veces hasta van contra las leyes fundamentales de la física (en un pasaje se ve que el editor en jefe de la Biblia no sabía de la fuerza inercial), y he decidido crear mi propia ley, mi propia religión con un simple nombre: “El Embudismo”.

Es tan fácil que no requiere fe, ni esperanza ni alabanzas ni nada de esas cosas, simplemente tiene una escueta y plana ley que es la que seguimos todos los días para justificar nuestros actos: la ley del embudo, aquella que declama que todo debe ser como ese objeto, lo ancho para mí, lo angosto para los demás.

Si yo soy infiel, pues fue porque estaba caliente, o me sentía solo, o porque esa persona no me da lo que necesito… es justificable en todo sentido, ya pasará… pero si me son infieles: que todo mi odio caiga contra ellos y que mis palabras sean la justicia que pague la deuda que han creado. Qué importa meterme con una persona casada, al final es culpa de ella y no mía, ese acto de traición solo le compete a ella… yo soy solo un instrumento que goza del momento, nada más. Fácil verdad? Lo vemos todos los días y por eso es que estamos como estamos, porque todo tiene una forma fácil de superar la pena, la tristeza o incluso la vergüenza,  nada es malo si lo hacemos nosotros, nada es tan perverso que dios no pueda perdonarlo.

Porque así como yo le llamo “embudismo”, los cristianos lo llaman “la absolución de los pecados”: es el pase libre de todos para destruirse los unos a los otros con la famosa excusa de decir “no importa cuánto daño haga, ni cuánto robe o mate, todo lo que se debe hacer es remitir mis pecados al cielo, a mi dios (porque es mío y de nadie más), y así ya quedo libre de toda culpa”. Me pregunto: no sería mejor hacer algo en verdad bueno cada día por los demás en esta vida? No sería mejor eso que estar escuchando letanías? No sería mejor ofrecer una vida honesta a los demás sin justificaciones? Pero es que ahí está la frase que caracteriza al creyente promedio: Errar es humano, pero echarle la culpa a otro es más humano todavía.

Personalmente pienso que sería mejor hacer lo correcto todo el tiempo, sin justificaciones, sin cadenas de oración ni novenas (no entiendo las novenas). Dejar de buscar lavaderos de culpas con el pretexto de que “dios todo lo perdona”. 

Pero no voy a dar cátedra de moral o ética en este espacio, solo quiero fundar mi nueva religión a la que llamaré simplemente embudismo: lo ancho para mí, lo angosto para los demás! Solo debes justificarte todo el tiempo, recurrir a la milenaria técnica de lavarse las manos cuando la situación lo amerite…

Sé que ya tengo muchos seguidores sin que ellos lo sepan, pero creo que ahora que lo oficializo. Podré volverme rico predicando esas sencillas palabras, ese mantra que me atraerá un montón de dinero de las personas que me verán como un iluminado, juro que con ese dinero mal habido he de construir lugares para la adoración al divino miembro (donde las señoras repetirán: “ay Santa Canuta, qué lindo hubiera sido ser puta” o “ay San Fermento, no vuelvo más al convento”) y templos para el dios Baco.

 Enlístate en el Embudismo oficial y sé parte de nuestro espacio en Twitter!

Amén.

P.D.: Debido a la ocasión, traje más fotos para atraer a más creyentes al “embudismo” oficial; las mujeres verán cómo pueden quedar después de meditar en mis templos y estirar el cuerpo hasta más no poder y los hombres verán de lo que se están perdiendo por no ir hacer el “yoga bonito” de la nueva religión. Cielo y tierra pasarán, más mi palabra... también pasará…

Otra: Agradezco de todo corazón a todos aquellos que me entrenaron durante toda mi infancia para saber cada parte de la Biblia con exactitud, aquellos que me enseñaron durante muchos años a leer y releer los libros canónicos, gracias a eso ahora puedo crear toda esta nueva religión y llamar a todos para hacer kermeses para recaudar fondos: Gracias al Colegio Filipense “Nuestra Señora de la Esperanza” (Sursum Corda) y al Instituto Champagnat (Semper Maiora Conari) por haberme dado libertad condicional debido a todos los años cumplidos. Gracias… Totales!

A Continuación, Las Adoratrices del Divino Miembro:

































Monday, 27 August 2012

Lleva a un Tatzista en el corazón.


"El compañero está tanqueando reinita"

En los últimos días los taxistas de la ciudad de Bogotá amenazaban con un paro que se convertirá en todo un parto para los ciudadanos; en un paro para demostrar su fuerza frente a los temas que no les gustan, a los temas que no son convenientes para ellos: el pico y placa, los taxis ilegales, que alguien los controle, etc...

Está muy bien que ellos exijan sus derechos, que demanden por el bienestar de su gremio, pero me pregunto yo: cuándo seremos los usuarios representados por alguien que nos defienda de los atropellos de esa “mancha amarilla” que se cierne por la ciudad cual malaria maleante? Cuándo los ciudadanos podremos hacer uso de un paro, de una marcha, de una protesta o de algún tipo de documento para quejarnos frente a los abusos constantes de los señores y señoras taxistas (sí, hay mujeres taxistas y también son abusivas)? 

Porque montarse en un taxi en Bogotá es toda una aventura espacial, que no le envidia nada al mejor parque de diversiones del mundo (debe ser por eso que Mundo Aventura no es tan exitoso… quién necesita de diversiones extremas  después de pasar por la Caracas), a la casita del terror; es una odisea completa el aventurarse a probar ese medio de transporte.

Si lo coges por la calle te expones a cualquier tipo de vejamen, desde que te tuteen mal (con el famoso argot que ya conocemos y su lenguaje florido), hasta que te hagan “paseo millonario”… y no son casos aislados, ni los de Uribe ni los de los taxistas, no me crean tan pendejo! Si por el contrario, llamas el taxi (o el “tatzi) a una compañía (o una guarida), te expones a lo mismo, solo que ahora conocerás al menos las placas del maleante de turno.

Por eso propongo que se abra una escuela para taxistas, en donde les enseñen a bañarse (al menos), a utilizar los elementos de aseo básico y a no decir “tatzi”, reinita o madre, una escuela en donde les enseñen a no ser abusivos y a no tomar la justicia en sus manos con sus famosos linchamientos; tal vez podríamos crear una tabla de mandamientos, un decreto o un artículo, una moción para que en el pensum les pongan a estudiar ciertas cosas, entre otras las señales de tránsito y el respeto por el otro.
El documento podría ser así:

-          Siempre tener “vueltas”, tener regreso del dinero que le están pagando, ya que es su obligación como prestador del servicio y no del cliente; en este punto también podríamos añadir que no está bien, no es correcto pasar billetes falsos cuando se cambia un billete, sin importar la circunstancia.

-          Dirigirse con respeto y cordialidad al pasajero, respetarlo en todas las maneras y aún más cuando se trate de una mujer: favor no tratarla de “mamita”, “reinita” o demás apelativos que dejan ver su lado ñero; también se debe añadir que no está bien “morbosear” a la clientela ni inmiscuirse en sus asuntos, sean cuales sean.

-          No adulterar (“de por dios”) el taxímetro, así como ustedes exigen respeto y honradez, así debemos ser tratados los usuarios; no olvidar tampoco que no está bien “redondear” la cifra para ganar más dinero del que ha marcado el taxímetro.

-          Por favor llevar al usuario a su sitio de destino final y no establecer rutas de trabajo, no utilizar excusas para no ir hasta el centro o hacia sitios que no le agradan; recordar que es un taxi, no un bus que cubre rutas.

-          Cumplir estrictamente las normas de tránsito, para algo se inventaron… no sabría qué más decir acá.

-          Entrando al ámbito personal, deberían cumplir con ciertas características personales como bañarse a diario (o al menos cada dos días, por favor) para así no incomodar al pasajero con su aspecto desaliñado o sus olores característicos; también debe recordarse que como todo espacio de trabajo, el taxi también debe limpiarse y mantenerse en un buen estado, tanto técnico como de presentación. Pequeña nota: no orinar en la calle es síntoma de pulcritud.

-          Mantener el  radio y su radioteléfono siempre en un volumen adecuado para no incomodar al pasajero; si a usted señor taxista le gusta “Tropicana Estéreo” (que se metió), no debe obligar a su pasajero a que sea golpeado por ese mal gusto a todo volumen; también debo recordarle señor taxista que las bandas de radioteléfono deben ser para uso de trabajo, no para saber qué le pasó a “la Yurleidys” o si al fin “el Jeíber“, conquistó a la “chica” de la esquina.

-          Y una última, para los que no fumamos sería gratificante que el “doctor” taxista no fume dentro del vehículo.

Con estas pequeñas, simples pero importantes normas yo creo que podríamos llegar a apoyar irrestrictamente a los taxistas cuando de exigir sus derechos se trate, todos nos abrazaríamos con ellos de forma fraternal cuando ellos estén pasando por un momento de angustia o de dolor. No es difícil en verdad ser “gente”, pensar en los demás y saber que no están solos en la calle, que los demás merecemos respeto.

Por eso abro esta campaña de “Lleva un taxista en tu corazón”, para que les enseñemos a bañarse, a hablar y a ser personas.

“Eso es todo reinita!”

P.D.: Es cierto que últimamente no ando muy enterado de las situaciones de Bogotá, pero alguien me puede decir quién carajos está gobernando esa urbe? Petro, los suplentes, Bacatá? Ayuda por favor!

Otra: Más casos AIS-lados del gobierno Uribe? Carajo, ya uno no sabe en qué creer, todos los grandes héroes de nuestra patria y que son del círculo cercano de Uribe ahora andan presos o huyendo de la justicia… qué tristeza saber que mi ex se está quedando solo en este valle de lágrimas…

Tuesday, 14 August 2012

President Evil!


"Jill Valentine, te necesitamos en estos momentos"

Muchas cosas me asustan en el mundo, y no es que sea un cobarde ni mucho menos, pero hay cosas y situaciones a las que temo de carácter profundo y abismal, cosas que me hacen palidecer frente a la simple posibilidad de su presencia, muchas de ellas son un poco salidas de la ficción, pero otras tan reales que no queda más en la mente que temblar y helarse de miedo.

Asusta mucho el vivir per se, asusta todo lo que es nuevo y desconocido, asusta el pasado en sus facetas oscuras y asusta el futuro con sus posibles consecuencias. De las cosas a las que le temo, las principales son medio estúpidas, como una plaga zombi, que después de ver un concierto de Justin Bieber o después de ver cómo les ha carcomido el cerebro a los colombianos esa pendejada de Protagonistas, no es tan lejana ni tan paranoica, no por el virus, sino por saber que esa ausencia de pensamiento ya ha asolado al mundo entero sin darnos cuenta. Solo ver cómo se pegan a los televisores a ver ese libreto mal escrito, lleno de personajes bien montados para crear conflicto en un país que no necesita más de eso, me recuerda que el despertar de los muertos ya ha empezado; me doy cuenta de que ese virus televisivo ya ha entrado en al sistema parasimpático (parasimpático no es un paramilitar alegre mi despistado amigo) y ya ha desconectado por completo las funciones superiores del cerebro con el resto de la conciencia. Triste pero cierto.

Me asusta también la temida venganza de las máquinas, que los computadores (mejor computadoras, en femenino se oye más catastrófico y no sé por qué) se tomen este ex planeta de dios y nos acaben a todos, que nos esclavicen o que nos usen como baterías para mantener su existencia (serían unas máquinas co dependientes) o que peor aún, nos vuelvan entes sin cerebro solo siguiendo los comandos que ellas profieren a través de sus pantallas… y  no me refiero a los usuarios de BlackBerry, eso ya está perdido, es que ellos ya tienen su control remoto incluido.

Me asustan los Mayas, ellos sí sabían cositas… aunque si he de ser sincero, no les creo mucho; ya hemos sobrevivido a tantas debacles que nunca llegaron que me he vuelto incrédulo hacia ese tipo de premoniciones mitológicas: no volvió Jesús después de una generación (ni siquiera después de la generación X), no se acabó el mundo en el 2000 (año arbitrario) ni se acabó el país con la salida de Uribe… si ven, por eso ya no creo mucho en ellos; Mauricio Puerta, Wicca, Walter Mercado y otros prestidigitadores me han decepcionado siempre con sus horóscopos y cábalas.

Al desastre nuclear siempre hay que tenerle miedo, por lo horrible de sus mutaciones y de la nocividad que acarrea, pero me asusta más el desastre y la debacle financiera que se cierne sobre nosotros como sombra de Enron y de otros agiotistas que juegan con el dinero que no les pertenece, dejando a los demás en la quiebra sin nadita que comer.

Y hablando de cosas pendejas para temer, temo (porque Dios le dijo: no temas y él te meó) que sigan atentando contra la dignidad humana, como Fanny Lu, que en vez de seguir vendiendo Frutiño, escribe sandeces por Twitter… o le temo a las figuras geométricas que ve Juanes, o a que algún día me encuentre de frente a Marbel y me coma de un solo mordisco la gastrópoda esa, o que me toque ser su mero mero dueño y tener derecho a sus derechos…

Pero a algo si le tengo mucho miedo, pero mucho, mucho miedo… debo empezar por el principio: anoche tuve un sueño, una pesadilla sin Elm Street ni Freddy Krueger, soñé que por fin los Mayas habían acertado, que por fin el final de los días había llegado, que los cuatro Jinetes del Apocalipsis habían hecho su aparición triunfal, que por fin todo era como debía ser: que Álvaro llegaba nuevamente al poder.

Llegaba nuevamente con todos sus acólitos y sus baterías recargadas, que ahora comandaba una legión de descerebrados (bueno, más descerebrados que nunca) que aplaudían todo lo que hacía el personaje prestidigitador cual focas entrenadas, que ahora la casa estudio se ubicaba en el Palacio de Nariño y les daba en la jeta a todos… por maricas! Que utilizaba nuevamente recursos del estado para hacerse campaña dominical con cura a bordo (o con Procurador a bordo, que es lo mismo) y para repartir cualquier pesito (porque cualquier monedita es cariño) a las madres cabezas de familia o a las familias que dejó sin cabeza su amigo Rito Alejo del Río. Ah, y que metía en su gabinete a Angelino Pan y Vino (ese señor si le pone gracia a la política ahora que Pachito anda como alejado).

Era una pesadilla vuelvo y repito: sacaba de la perrera al Pincher y le decía que iba a ser su nuevo delfín (hablando de mutaciones entre especies) y que podía hacer con el agro lo que su seguro ingreso le mandara y le permitiera; llamaba a un cónclave cerrado para abolir ese esperpento político llamado Constitución y luego lo llamaba constituyente, convertía todo el Ubérrimo en  Zona Franca (porque él nunca ha sido tramposo) y llamaba a las armas a todos los colombianos de bien a través de Claudita Gurisatti y la señora a la que siempre se le mueve su cosa política.

Cambios radicales por doquier hacía el señor: acababa con los demás partidos tildándolos de guerrilleros vestidos de civil, mataba a ese montón de “indios” que solo piden y no dejan progresar (porque también son terroristas vestidos de ruana), legalizaba la mariguana pero solo para Pachito y sus amigos de guardería (porque recuerda lo que dijo Daniel Samper: un niño educado es un Pachito menos) y como no, ponía de fórmula vicepresidencial (o visceral) al súper ministro Eduardo “Invercolsa” Londoño, que con su prosa florida y sus verbo providencial encontraba la cuadratura del círculo en los círculos viciosos del poder que agarraba Alvarito en sus manos.

Y finalmente la debacle, y afortunadamente ahí terminó mi sueño: Invadía por fin a Venezuela con todo su poder militar y paramilitar… porque así lo dijo hace poco, que solo le faltó tiempo para hacer la obra de caridad con el pueblo venezolano y atacar a esos terroristas vestidos de venezolanos y venezolanas (por la paz) en sus propias guaridas, en territorios que no le pertenecen… y finalmente nos ponía en pie de lucha a marchar unidos hacia el hermano pueblo bolivariano.

Como dije, afortunadamente me desperté y no pude ver el enfrentamiento y el desangramiento que ello atraería (pero como a Álvaro le cabe este continente en la cabeza); pero eso me deja una reflexión más allá de la burla: que debería empezar a escribir mis sueños y a articularlos, para así crear un guión digno de Hollywood que me llene por fin los bolsillos de sucio pero delicioso dinero y que me saque del anonimato para convertirme en un escritor famoso, famoso por haber escrito el mejor estreno del verano del 2013: President Evil, La Resurrección!

Tal Cual!

P.D.: Tengo en serio que escribir mis sueños de manera más continua, estoy completamente seguro que escribo mejor que muchos de los libretistas de la televisión nacional e internacional, o al menos tengo mejor imaginación que poner a un montón de palurdos personajes juntos en una casa para que se den en la jeta o en una isla repitiendo el mismo formato año tras año.

La última: Para que se ría señor lector y la señorita que espera en la fila, les dejo el texto de humor que hace referencia a la rectitud y coherencia del señor Álvaro Uribe Vélez Frías (pues el “Frías” es para que vaya pegando en Venezuela): 

http://www.eltiempo.com/colombia/medellin/lvaro-uribe-dice-que-tuvo-en-mente-operativo-militar-en-venezuela_12124738-4