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Wednesday, 20 November 2013

Los Siete UP

"Diferente a la Mano Firme para disparar"

Se mueve nuevamente la cosa política y politiquera en la tierra del olvido, en Colombia blanca y pura. En esta nueva campaña donde salen los nuevos de siempre diciendo lo que siempre prometen y que siempre incumplen ha empezado… risas, abrazos, lechona, cerveza, aguardiente, tamales y demás corren por todos los pasillos de la tierra del pasillo y del cabildeo, corren entre los electores mal informados y los dueños y señores del poder electoral.

Así nuevamente salen a mover el trapo rojo los liberales puros y libertarios como aquel que ordenó la masacre de Segovia o como el sempiterno Horacio Serpa a decirnos que son la voz de la libertad (liberal=libertad, entienden burros?); salen los azules que siempre andan cabizbajos y meditabundos frente al regente de turno, corriéndole siempre para que no les quiten sus cargos burocráticos, unas cargas muertas que tienen peso solo cuando lo necesitan.

Vienen también los verdes vomitivos, ese grupito del “Like” en Facebook y de gente desorientada que vive creyendo que cambian el mundo cuando comparten una cita famosa de Borges o de Pablo Neruda cuando no han leído ni el periódico en la mañana, ese partidito lleno gentecita aparente como lo Sergio Fajardo y muchos más, esos que le hicieron campito al trepador de Peñaloza y le corrieron la butaca al iluminado de Mockus. ¿Se acuerdan?

Si, si, ese “visvirioladito” lindo que es ateo en Cristo y que muestra el cucú cuando se aburre de la gente, ese tipo que es tan versado para la academia pero muestra su falta de talante político cuando se contradice a sí mismo cual reina de belleza.

Pero también renace de las cenizas cual ave fénix uno de los símbolos de la paz así haya sido destruido y vapuleado por las garras de la clase dirigente, un movimiento que surgió con el espíritu de reivindicación social para encontrarse de frente contra una política de exterminio por parte del estado al que querían corregir: La Unión Patriótica.

Y vuelve ahora al país Aída Abella, dirigente exiliada de la Unión Patriótica, de esa fuerza que los dueños del país trataron de exterminar con 6000 muertos y muchos más que fueron expatriados. ¿Será que ella puede consolidar una verdadera fuerza política que equilibre los atados del poder en Colombia? Y más importante, ¿será que la dejan? Será que no le hacen otro atentado con un rocket como lo hicieron en pleno norte de Bogotá en 1996? ¿Será que se puede consolidar un partido con un nuevo Jaime Pardo Leal? ¿Terminarán todos nuevamente asesinados incluso en pleno aeropuerto como Bernardo Jaramillo Ossa?

Habrá que esperar y ver qué proponen, apoyarlos porque en el exilio algo aprendieron y tener en cuenta de que ahora es el momento de regresar con toda la fuerza política de los desplazados, de los pobres (que son la verdadera mayoría en el mundo), de los que claman justicia, de los hambrientos y de aquellos que buscamos un mundo con mayor justicia social, con reivindicaciones y, por qué no, con paz e igualdad.




Bienvenida nuevamente la U.P. los siete arriba, ¡“up” por ellos!


¡Qué viva la Unión Patriótica!

Monday, 13 February 2012

Charada Verde


"La bicicleta verde ayer se me perdió"

Colombia, donde la política se inventa y se re – inventa día a día, no por cambios filosóficos de sus participantes, sino por el color del dinero y del hambre burocrática, donde todos cambian de color, se reciclan partidos, se crean nuevos y se mimetizan los antiguos, es el escenario de un nuevo esperpento basado en esa rica tradición: El partido Verde.

Un partido pegado con buenas intenciones, lápices y Mockus, con actores y juventudes en Facebook que nunca se materializaron en las mesas de votaciones en aquella elección presidencial, aquella en donde era evidente que iba a ganar el candidato del gobierno, apoyado por toda la gran maquinaria del estado al servicio del presidente de ese entonces; pero de la ilusión de la ola verde se pasó a la risa y al ridículo, no solo con el discurso que dio el candidato en esas fechas sino por ver en que payasada se convirtió después; y por las siguientes razones:

Primero, el candidato principal fue despojado de su título, de su mal liderazgo, por las mañas y argucias del recién llegado Peñaloza (tan genial él que se adapta con su forma camaleónica a cualquier política). Además, debemos recordar que este personaje (Peñaloza) fue quien vendió al electorado bogotano la sublime idea de que el progreso es cemento y que la ciudad mejora a medida que él, con su don de urbanista y de uribista verde, implanta más bolardos, repara calles y coloca relleno fluido en las avenidas, en las troncales de Transmilenio que se desarmaron poco tiempo después (error por el cual estamos pagando todos los días). 

Segundo, su eminencia en el liderazgo, el adalid de la justicia obrera y trabajadora, aquel hombre que se levantó de la pobreza y del anonimato para convertirse en Alcalde Mayor de Bogotá y luego, como buen malabarista que es él, convertirse en la pareja de baile del Dr. Álvaro Uribe en la campaña a la alcaldía (cosa que me llenó de asco y de risa), no sirvió más que para acaparar la atención  de los payasos y de los desorientados. Es que a Lucho nunca le ha faltado gracia y picardía para mimetizarse en el ambiente en que lo pongan y hablar todo en sentido burlesco, jocoso.

Y tercero, ahora lanzan un comunicado típico de su falta de brújula política, de su falta de vergüenza y de estrategia, argumentando que no están a favor ni en contra del gobierno, diciendo que no son ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario. 

Que falta de respeto con el pobre electorado que botó su voto con ellos por el sueño de una Colombia mejor (debería hacerse un Reality que se llame “Votando por un sueño”); que falta de respeto con todos aquellos que creyeron alguna vez que ese triunvirato virĭdis iba a servir para algo.

Espero que el nuevo color que tomen ahora sea el que más les conviene: el negro, el color del muerto y del funerario; porque el color verde, nos damos cuenta ahora, no era más que un simple y vano esfuerzo por acoplarse a la moda ecológica en todo el mundo, moda cautivante pero más costosa en muchos aspectos.

Qué lástima y que tristeza me dan esos pobres políticos acuartelados en esa mezcolanza, en ese menjurje de ideas cortas y barbas largas; pero no debemos jamás preocuparnos por los políticos, esos pobres seres que en aras de sobrevivir en ese mundo volátil de la política, realizarán nuevas y astutas maniobras para quedarse en el poder o al menos, con una parte de la torta burocrática, así les toque bailar con la más fea (nota: no le estoy dando ningún apelativo peyorativo al megáfono de la fiesta a la alcaldía ni a aquel que lo portaba).

P.D.: No les dará al menos un poco de escozor que Petro con su partido de rápida creación les haya ganado tan fácilmente? 

Otra: En otro artículo hablaré de otra gran exponente de la gracia del Partido Verde: Gilma Jiménez, una persona tan astuta que utiliza su pobre conocimiento de las leyes para mover masas ignorantes que claman sangre en vez de justicia.