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Wednesday, 12 February 2014

El Animal más Extremo

"Esto es ciencia en vivo y en directo"

¿Recuerdan ese programa de Animal Planet (donde debería salir más de uno)? ¿Ese que salía por las noches haciendo una cuenta regresiva de cuál o cuáles animales eran una maravilla, una berriondera en algo? ¿Que el más alto, que el que más escupe, el que tiene la pechuga más “jijuemíchica” do mundo? Era interesante porque uno aprendía y de paso se sorprendía por cada cosa extraña que hubiera desarrollado la evolución.

Animales geniales y raros, bichos feos y mutaciones increíbles que demuestran la adaptabilidad de la naturaleza frente a las condiciones de un planeta cambiante… pero nada de eso es comparable a otros animales extremos que convivimos en este mundo chillón y chistoso, y aquí es donde empieza lo extremo.

"Esto es sudando madre"

Uno de hombre, macho, varón de pelo en pecho (a Dios gracias no es mucho porque qué pereza esa pelambrera) tiene sus mañas, sus gustos, sus estrategias de supervivencia: ensuciar lo mínimo, reutilizar camisas y camisetas, reutilizar hasta el fin de lo utilizable los busitos (¿desguatadas es que les dicen?), hacer una pila de platos sucios hasta que ya no haya ni una sola cucharilla para comer, lavar el baño cuando ya esté produciendo vida propia, etc. Así somos muchos de nosotros con una que otra variante (P.D.: Si su novio, marido, machucante o mozo lava todos los fines de semana el baño y tiene demasiado gusto por la limpieza, le tengo malas noticias gentil mozuela…).

Pero cuando uno (me han contado) comienza a convivir con alguien del sexo opuesto, la cosa se pone algo extrema: ponga la camisa así, no llenes tanto la lavadora, las cucharas se ponen de esta forma, ¿vas a salir en calzoncillos?, etc., etc., etc… es una “jodedera” completa y brutal que te ataca hasta lo más profundo y no te deja descansar, como dice alguien, tal vez es una estrategia para que no pensemos en huevonadas y seamos más fácilmente manejables y manipulables.

"Muévalo papito"

¡Qué cosita tan berrionda mano! ¡Es un cirirí de noche y es un cirirí de día! Mueve esto, coge aquello, ¿vas a dejar eso así? Es “dele que dele”, porque se pasa de la sugerencia gentil al grito herido en un abrir y cerrar de ojos, no lo dejan a uno ni dejar unas medias encima del computador porque empieza el concierto épico de porqué no se debe dejar ahí eso, de porqué todo tiene su lugar y de porqué uno es una desgracia épica por haber dejado unas PUTAS medias en donde no era.

¡Y la estrategia funciona caballero! Uno ya no piensa solo ni se manda solo, siempre uno está supeditado a lo que diga la Ley y el Orden (Unidad de Víctimas Especiales), a que lo estén comandando a cada momento (oh, my commandig wife, she wants to destroy my life) y que lo hagan de manera impúdica: Chiquis, no comas eso porque te hace daño, ¿ ¿ ¿te acuerdas??? Flaco, creo que ya es hora de IRNOSSS, ¿no te parece mi flaco (inserte mirada PENEtrante aquí)?


"Dejá de pensar,, hombre de mala entraña"

Como tengo el don de ponerme en los zapatos de otros, voy a hacer una introspección a una discusión ‘normal’ de una mujer contra un pobre y desprotegido hombre (todo el texto es producto de la ficción, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia):

-       No llenes tanto la PUERCA lavadora porque eso no queda bien lavado, mira que eso tiene que quedar lleno con agua hasta un 37% y de ropa un 50% para que el 13% restante quede para que se bata la centrifugadora, ¡porque eso es así! como yo lo hago porque solo así sí queda bien lavado y le dejo un 1% para que tenga algo dónde respirar el jabón por dentro porque sino sus gránulos hiperactivos no se disuelven más que en un 38,4523% y a mí al menos me interesa que, aunque sé que no todo queda disuelto por eso de los energéticos y todo eso, al menos un 46,738% sí se disuelva dentro de la ‘javita’ para que se elimine un 67,1675% de gérmenes, virus y bacterias… ¿Pero por qué no me haces caso pero ya!? ¿Es que estoy pintada en la pared?, ¡llevas 0,423 microsegundos en los cuales no me has hecho caso!, ¿es que ya no te importo? Es que no entiendes que si dejas ese pantalón en la lavadora se VA a recargar y va a producir menos espuma que limpie de buena manera las prendas que estás metiendo? Pero no entiendo porqué dices que doy cantaleta si las cosas son ASÍ ¡y punto! Eso no es cantaleta, pero yo, vea, no digo más… pero eso sí ese pantalón no va ahí porque sino no alcanza el 1% de aire que te dije para que se limpie bien y haga ósmosis con el aire, te acuerdas que te dije LA OTRA VEZ? ¡ ¡ ¡Pero Cariñooooo….!!!

"Ojalá pase algo que ME borre de pronto"

¡Are you fu$#%ing kidding meeeee! Oh Margoooooth, ¡es una mortificacióooon! Me contaron…

Y créanme que también hay mujeres que no se quejan tanto, que no joden tanto, que son ‘hombrecitas’ o con mucha testosterona, pero en general, las mujercitas con su carga estrogénica normal son así, dan una cantaleta las 24 horas al día y 7 días a la semana… es que en serio no descansan, es dele que dele, como dice una champeta (sí, yo también tengo mi lado ‘ñero’): el soba que soba soba, el soba que soba soba.

Y eso que no hablo mucho de la ‘jodedera’ con la comida… ¡bendito! No comas esto, no comas aquello, come más verduras y aumenta tu estrógeno, esta pastilla es para la próstata (amor…), esta es para el pelo, esta para el cabello, esta para la reuma, esta para el alineamiento con Saturno, esta para el invierno, esta para que no te de tan duro la pastilla del invierno, este plátano puedes meterlo… en la nevera, así no se lava un melocotón, así se pela una papa, así se come la guanábana, leche de Almendras por favor… en este momento uno ya está invocando al Señor de las alturas para que al menos mande una catástrofe que lo devore a uno y lo deje descansar en paz.

"Paz interior... paz interior"

Peeeero bueno, así las queremos, qué caray… uno también tiene sus mañas medio retorcidas que ellas también le aguantan a uno, el desorden, la mugre, la pereza, el paseo en calzoncillos por todo el apartamento, etc. Aunque en serio mujeres, si su ‘varón’ siempre anda como muy pendiente de la limpieza y el orden, revisen bien sus contactos y busquen nombres en el teléfono como ‘mi gordo’ o ‘mi hombre’… Se les dice con cariño, luego no digan que no se los advertí.

Entonces, acabando ya esta descarga (que me contaron), alabo a la evolución por habernos hecho tolerantes a estos especímenes raros que son las mujeres, en habernos hecho tolerantes para aguantar tanta cantaleta junta, en habernos hecho… EL ANIMAL MÁS, ¡EXTREMOOOOO!




P.D.: Se las quiere mucho, así con la ‘jodencia’ y todo, es mejor eso que una que ni se inmute… Las amo (Disclaimer)


Friday, 18 January 2013

Un osito dormilón le regalé...

"Si me llego a morir, no le cuentes a ella..."


Ahora que estamos en este nuevo año, todos empezamos nuevas promesas que difícilmente cumpliremos, ya sea por pereza, por monotonía o porque simplemente no se nos da la gana: voy a bajar de peso, voy a estudiar, voy a portarme bien, no voy a tomar más alcohol, voy a dejar de fumar, no voy a ser infiel, voy a ser mejor con mi pareja, voy a viajar más, etc. La lista es tan larga como personas en este mundo y las risas son tan grandes al final del año que no dan abasto nuestros rostros para soltar las carcajadas.

La más linda de todas es la de bajar de peso, que empieza claramente con comer más sano y hacer más ejercicio que jugar con el Nintendo Wii, pero esa es una de las promesas que primero se rompen: es muy cansado andar privándose de los placeres de la comida y de la cama, del control remoto y de las frituras. También viene seguido por el de no fumar más, que millones de personas rezan a principio de año… no es para nadie un secreto que esa empresa siempre fracasa casi en el acto; no se puede ya vivir una vida plena sin chupar ese taco de nicotina y de su subsiguiente escupitajo de flemas cual camionero con gripa en la acera de enfrente.

Pero como yo tampoco estoy exento de hacer promesas inverosímiles como las que ya me han hecho a mí, pues también quiero cambiar, quiero ser una mejor persona (creo que es difícil pero posible) y mejorar muchos hábitos que tengo, aunque al final del año solo sobreviva una u otra buena intención.

Bajar de peso ya no es un problema, sí, tengo que hacer ciertos movimientos de cadera para arreglar algunos aspectos anatómicos, pero puedo decir que todo va viento en popa desde hace algún tiempo que me libré del peso muerto; lo de no fumar es bastante fácil ya que nunca me ha gustado ese placer de la nicotina y lo de ser fiel pues hombre, eso va por añadidura, ya que yo sí soy gente decente (o al menos me lo creo).

Solo hay un aspecto que me preocupa: este año chino de la serpiente (como la que engañó a Eva) quiero ser un poco más ordenado en todas mis cosas, en especial con mi habitáculo y su limpieza.

Siempre le he tenido una pereza infinita a hacer aseo, a estar guardando, colgando y doblando ropa, a estar barriendo y trapeando cada semana para que no se acumule ni una pizca mugre… por ello, cuando vivía en un país supremamente desigual como lo es Colombia tenía una señora que me ayudaba con esas labores propias del hogar, y aunque ella no era una maravilla, limpiaba “por donde ve la suegra” y hacía un aseo que me mantenía en la ilusión de la limpieza. Ella era feliz que no la controlara (como quieren hacer todas las mujeres con las empleadas) y yo era feliz porque mi apartamento parecía limpio.

Pero ahora es mucho más complicado; los sueldos que deben pagárseles a las personas encargadas del aseo superan con creces mi capacidad de pago (maldito país igualitario) y por ello soy yo el único responsable de esa cansada tarea.

Como siempre, en los primeros días uno tiene los ánimos de lujo para hacer cualquier cosa: lavar, planchar, barrer, cocinar, trapear, desempolvar, lavar baños y bañera (grrr), pero luego la motivación va cayendo como la pirámide de Interbolsa o la de Herbalife.

Salen siempre excusas como “lo hago mañana”, “no está tan sucio”, “esa olla la voy a volver a utilizar”, y surge nuevamente el mismo patrón de uso común: no hacer el oficio en la casa.

Y cuando pensé que todo estaba perdido, que todo era inútil y que caería irremediablemente al abismo de la perdición al que estoy habituado, un ángel (me imagino que el ángel del aseo) bajó para iluminarme y llevarme al buen camino de la limpieza, del oficio y de la motivación para hacer los menesteres en la casa: mi ángel “vallenatero”.

Gracias señor misericordioso que lo enviaste como por entre un tubo a que me mostrara las delicias de es mundo venido de la costa, de esa música que llena los sentidos de pasiones encontradas: las de cantar y las de hacer aseo. Antes era un ignorante debo admitir, que creía que el vallenato solo era un tipo de música estridente y altamente chillona, irritante y sin sentido que se producía al encerrar a un gato en una caja con cuchillas internas para que una vez que el “músico” comprima la caja, el felino sea apuñalado en repetidas ocasiones para que emita sonidos subnormales.

Pero ahora me he iluminado, soy más sabio y más tolerante (como la zona de tolerancia de Santa Fe) y me doy cuenta de que estaba equivocado, que ese género musical, que vio su renacer con Carlos Vives, es más útil que nunca frente a mis necesidades de aseo, me permite concentrarme en lavar platos y hacer oficio, en cocinar y en lavar baños a profundidad; porque una vez empieza a sonar un “Silvestrazo” bailable o un “Peterazo” musical la cosa se pone buena, uno se empieza a mover al sonido de la caja de Pandora que llaman acordeón y el oficio le rinde.

Nada mejor que estar lavando un plato al estilo de los Chiches Vallenatos, entonando sus melodiosas voces y líricas venidas de la más ancestral inteligencia del Valle; nada mejor que destapar un inodoro asesino al sonsonete de Los Hermanos Zuleta o de Jorge Oñate… cómo no querer estar cocinando, cortando cebollas y lanzando manteca a una sartén escuchando a ese chicharrón envuelto en papel brillante apodado Diomedes Díaz, y la lista puede continuar cuan larga es la cadena de éxitos de Olímpica Estéreo (que se metió).

Es que hacer labores sin cerebro es muy difícil algunas veces, pero cuando necesitas despojarte de todo aquello que te hace ser humano para solo realizar oficios repetitivos y meramente manuales, debes abandonar el poder del cerebro evolucionado y solo remitirte a la parte más antigua del cerebro reptiliano que tenemos, y nada mejor para apagar tu lado pensante que estar escuchando “Y que se le moja la canoa” o el mejor exponente de todos los del género que domina las calles en busetas, tiendas de barrios y minitecas pobres: El Osito Dormilón, del Trinomio Cuadrado Perfecto:


Un osito dormilón le regalé!
y un besito al despedirse ella me dio
ese fue el día en que yo más me enamoré
pero ahora mi alegría se acabó...

Por ello, me retracto públicamente por todo lo que he aseverado contra ese hermoso ritmo musical que le llaman vallenato… Nada como hacer oficio en la casa al compás de todos esos portentosos cantantes que hacen las delicias de tantas personas en busetas, bares, tiendas de barrio y cocinas; ahora entiendo porque las "quecas" escuchan eso, ayuda a concentrarse en la manteca.

Gracias a Olímpica Estéreo y a la Vallenata por hacerme parte de la cultura del aseo!

Cómo no creer uno en la divinidad después de escuchar esa música aletargante de chofer de bus, empleada del servicio, de trabajadora sexual de la Caracas, como no dedicarte a hacer aseo con el cerebro en vacaciones pagadas y muerte súbita?

"Esto no lo ataja nadie, dios benditooooo…."