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Wednesday, 12 February 2014

El Animal más Extremo

"Esto es ciencia en vivo y en directo"

¿Recuerdan ese programa de Animal Planet (donde debería salir más de uno)? ¿Ese que salía por las noches haciendo una cuenta regresiva de cuál o cuáles animales eran una maravilla, una berriondera en algo? ¿Que el más alto, que el que más escupe, el que tiene la pechuga más “jijuemíchica” do mundo? Era interesante porque uno aprendía y de paso se sorprendía por cada cosa extraña que hubiera desarrollado la evolución.

Animales geniales y raros, bichos feos y mutaciones increíbles que demuestran la adaptabilidad de la naturaleza frente a las condiciones de un planeta cambiante… pero nada de eso es comparable a otros animales extremos que convivimos en este mundo chillón y chistoso, y aquí es donde empieza lo extremo.

"Esto es sudando madre"

Uno de hombre, macho, varón de pelo en pecho (a Dios gracias no es mucho porque qué pereza esa pelambrera) tiene sus mañas, sus gustos, sus estrategias de supervivencia: ensuciar lo mínimo, reutilizar camisas y camisetas, reutilizar hasta el fin de lo utilizable los busitos (¿desguatadas es que les dicen?), hacer una pila de platos sucios hasta que ya no haya ni una sola cucharilla para comer, lavar el baño cuando ya esté produciendo vida propia, etc. Así somos muchos de nosotros con una que otra variante (P.D.: Si su novio, marido, machucante o mozo lava todos los fines de semana el baño y tiene demasiado gusto por la limpieza, le tengo malas noticias gentil mozuela…).

Pero cuando uno (me han contado) comienza a convivir con alguien del sexo opuesto, la cosa se pone algo extrema: ponga la camisa así, no llenes tanto la lavadora, las cucharas se ponen de esta forma, ¿vas a salir en calzoncillos?, etc., etc., etc… es una “jodedera” completa y brutal que te ataca hasta lo más profundo y no te deja descansar, como dice alguien, tal vez es una estrategia para que no pensemos en huevonadas y seamos más fácilmente manejables y manipulables.

"Muévalo papito"

¡Qué cosita tan berrionda mano! ¡Es un cirirí de noche y es un cirirí de día! Mueve esto, coge aquello, ¿vas a dejar eso así? Es “dele que dele”, porque se pasa de la sugerencia gentil al grito herido en un abrir y cerrar de ojos, no lo dejan a uno ni dejar unas medias encima del computador porque empieza el concierto épico de porqué no se debe dejar ahí eso, de porqué todo tiene su lugar y de porqué uno es una desgracia épica por haber dejado unas PUTAS medias en donde no era.

¡Y la estrategia funciona caballero! Uno ya no piensa solo ni se manda solo, siempre uno está supeditado a lo que diga la Ley y el Orden (Unidad de Víctimas Especiales), a que lo estén comandando a cada momento (oh, my commandig wife, she wants to destroy my life) y que lo hagan de manera impúdica: Chiquis, no comas eso porque te hace daño, ¿ ¿ ¿te acuerdas??? Flaco, creo que ya es hora de IRNOSSS, ¿no te parece mi flaco (inserte mirada PENEtrante aquí)?


"Dejá de pensar,, hombre de mala entraña"

Como tengo el don de ponerme en los zapatos de otros, voy a hacer una introspección a una discusión ‘normal’ de una mujer contra un pobre y desprotegido hombre (todo el texto es producto de la ficción, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia):

-       No llenes tanto la PUERCA lavadora porque eso no queda bien lavado, mira que eso tiene que quedar lleno con agua hasta un 37% y de ropa un 50% para que el 13% restante quede para que se bata la centrifugadora, ¡porque eso es así! como yo lo hago porque solo así sí queda bien lavado y le dejo un 1% para que tenga algo dónde respirar el jabón por dentro porque sino sus gránulos hiperactivos no se disuelven más que en un 38,4523% y a mí al menos me interesa que, aunque sé que no todo queda disuelto por eso de los energéticos y todo eso, al menos un 46,738% sí se disuelva dentro de la ‘javita’ para que se elimine un 67,1675% de gérmenes, virus y bacterias… ¿Pero por qué no me haces caso pero ya!? ¿Es que estoy pintada en la pared?, ¡llevas 0,423 microsegundos en los cuales no me has hecho caso!, ¿es que ya no te importo? Es que no entiendes que si dejas ese pantalón en la lavadora se VA a recargar y va a producir menos espuma que limpie de buena manera las prendas que estás metiendo? Pero no entiendo porqué dices que doy cantaleta si las cosas son ASÍ ¡y punto! Eso no es cantaleta, pero yo, vea, no digo más… pero eso sí ese pantalón no va ahí porque sino no alcanza el 1% de aire que te dije para que se limpie bien y haga ósmosis con el aire, te acuerdas que te dije LA OTRA VEZ? ¡ ¡ ¡Pero Cariñooooo….!!!

"Ojalá pase algo que ME borre de pronto"

¡Are you fu$#%ing kidding meeeee! Oh Margoooooth, ¡es una mortificacióooon! Me contaron…

Y créanme que también hay mujeres que no se quejan tanto, que no joden tanto, que son ‘hombrecitas’ o con mucha testosterona, pero en general, las mujercitas con su carga estrogénica normal son así, dan una cantaleta las 24 horas al día y 7 días a la semana… es que en serio no descansan, es dele que dele, como dice una champeta (sí, yo también tengo mi lado ‘ñero’): el soba que soba soba, el soba que soba soba.

Y eso que no hablo mucho de la ‘jodedera’ con la comida… ¡bendito! No comas esto, no comas aquello, come más verduras y aumenta tu estrógeno, esta pastilla es para la próstata (amor…), esta es para el pelo, esta para el cabello, esta para la reuma, esta para el alineamiento con Saturno, esta para el invierno, esta para que no te de tan duro la pastilla del invierno, este plátano puedes meterlo… en la nevera, así no se lava un melocotón, así se pela una papa, así se come la guanábana, leche de Almendras por favor… en este momento uno ya está invocando al Señor de las alturas para que al menos mande una catástrofe que lo devore a uno y lo deje descansar en paz.

"Paz interior... paz interior"

Peeeero bueno, así las queremos, qué caray… uno también tiene sus mañas medio retorcidas que ellas también le aguantan a uno, el desorden, la mugre, la pereza, el paseo en calzoncillos por todo el apartamento, etc. Aunque en serio mujeres, si su ‘varón’ siempre anda como muy pendiente de la limpieza y el orden, revisen bien sus contactos y busquen nombres en el teléfono como ‘mi gordo’ o ‘mi hombre’… Se les dice con cariño, luego no digan que no se los advertí.

Entonces, acabando ya esta descarga (que me contaron), alabo a la evolución por habernos hecho tolerantes a estos especímenes raros que son las mujeres, en habernos hecho tolerantes para aguantar tanta cantaleta junta, en habernos hecho… EL ANIMAL MÁS, ¡EXTREMOOOOO!




P.D.: Se las quiere mucho, así con la ‘jodencia’ y todo, es mejor eso que una que ni se inmute… Las amo (Disclaimer)


Wednesday, 15 January 2014

Hombres Punto Cadeneta

"Yo soy 'Trolo - El' del planeta 'Jotón'..."

¡Cómo han cambiado los tiempos oiga!… y con ello los roles que vivimos en la sociedad de hoy en día: ya no hay inquisición, la gente puede casarse con negros,  los indios ya tienen alma, los curas van a prisión, los militares ya no pueden hacer lo que se les da la gana, ya no hay temor a Dios, etc.

Hoy todo ha cambiado, la moda, el vestir, la gente, etc; la moda hoy es por ejemplo la medición de testosterona porque, al parecer, los hombres de ahora son menos hombres que antes, no porque estén mejor adaptados al mundo cambiante, sino que ahora andan más mestruantes que nunca: retuitean frases de amor y compasión, ponen fotos de bebés para ver si llega un hombre que les haga uno (o al menos lo intente mucho), mandan “besis” y ovulan con la luna llena poniendo mensajes motivacionales y odiando al hombre cavernícola que no sale con crema Ponds o Nivea para las evitar radiaciones nocivas de Júpiter pasando por Acuario. ¡No olvides compartir y dar 'Like'!

Les gustan ahora las películas psicológicas y con finales amorosos y detestan de sobremanera la exposición a la violencia desmedida como Duro de Matar o algo así (¡qué horrorsh!), aman en secreto a Johnny Depp por ser tan “polifacético” (como ellos: de niños eran varones y ahora… lo que sean); quieren ser como Brad Pitt (en eso de andar con faldas como en Troya) y  mojan cuco cada vez que ven a Gladiador en tangas de la era romana (y ahora que se les viene encima (…) encarnando a “Noé”, se les va a correr el D.I.U.).

"A ver, qué está pasando por acaaaa..."

En términos musicales las cosas son muchísimo peores: les gusta Avicii (están que se hacen el tatuaje de ese señor hasta en la nalga) para hacer el oficio de la casa mientras dejan oliendo a lilas o a 'toronja y jardín' el bizcocho de la tasa (para que no les salpique las nachas), se sienten princesos escuchando “Single Ladies” y se les corre el rímel anti-agua por ir al concierto de Beyoncé… evidentemente no por ir a ver ese espectáculo de trasero magnificente que se gasta la morena aquella sino por cantar a todo pulmón la “jotez” esa y sentirse unas divas como ella.

"Se sonroja el princeso"

Como ya lo dije en “El Vegano Interno” ahora solo comen cositas saludables como rabanitos al vapor, lechuguitas o zanahorias bebé que les calman la ansiedad de estar atrapados en un cuerpo ajeno (este cuerpo no es mío). Lo siento por no encajar en esa Caja de Pandora, porque mis ensaladas son las que se hacen con chorizo, carne y morcilla… que disculpen.

"Ahora en D.V.D."

Puedo continuar y lo haré: se ponen ahora de acuerdo con las mujeres en que los hombres somos unos cerdos, que solo buscamos “eso” de ellas y que no nos importan los sentimientos (I got a feeling… uuu) y el mero asomo de una frase ligeramente machista los hace sonrojar hasta el capul y hace que les fallen las pastillas para la anticoncepción, se vuelven un manojo de nervios y hasta lágrimas corren por sus maquillados ojos.

"Son unos malos, malos"

Pero si todo fuera solo por la forma (quién soy yo para criticar a los hijos de la soya y de Atenea), pues vaya y venga, que cada uno haga de su trasero un candelero y que se ponga chancletas para cada ocasión como toda una dama decente y piscinera… pero el problema radica en que ahora ya no hay viejas chismosas, sino ¡viejos chismosos! ¡Háganme el “jijuepuerca” favor ole! Las comadronas se han ido acabando en el mundo civilizado pero ahora llegaron los hombres para reemplazarlas en su chisme y en el tejido, en el “punto – cadeneta” para hacer mitones y escarpines. Son los yernos de la mañana y las consuegras de la tarde que no soportan el hambre y menos el chisme.

"Chayanne aprueba esto"

Pero tranquilos, abran desde ya un nuevo espacio con fotos de Leonardo Di Caprio y de Chayanne para que puedan ir a coser (que sepa coser, que sepa planchar, que sepa abrir la puerta para ir a jugar, con este sí, con este no, con este señorito me caso ¡yooooooo!) y a pegarle al chisme de matrimonios, erecciones fallidas y métodos anticonceptivos de emergencia (por si se embarazan entre ellos), y de paso pongan de himno esta canción para que los acompañe en las tardes aquelarre:

“El hombre que yo m-amo sabe que lo m-amo
él me toma en sus brazos y lo olvido todo
él es mi motivo, es mi propio sol (sol solecito caliéntame el jopito)
él me da alegrías por donde nadie me dio.
Al hombre que yo l'amo, sabe que lo l'amo
vuela siempre lejos pero vuelve al nido (claro, es medio pájaro)
el hombre que yo amo sabe que lo amo
yo lo quiero loca, ¡pero loca mía!”



P.D.: Yo concuerdo con muchas al decir que entiendo a las mujeres, pero de ahí a que ande en chismes como muchos que conozco es otra cosa, que ande sincronizando mis ciclos del estrógeno con suegras y cuñadas no va conmigo. Ser caballero no te puede llevar a ser “trolo”.

P.D.2.: No es que se las dan de tan “cristianos”? Entonces recuerden estos pequeños pasajes para que recuerden el “Temor a Dios”:

- Lev. 19:16, “No andarás chismeando entre tu pueblo”
- Prov. 6:19, “El testigo falso que habla mentiras,  Y el que siembra discordia entre hermanos”
- 1 Timoteo 5:12: “incurriendo así en condenación, por haber quebrantado su primera fe. 13 Y también aprenden a ser ociosas, andando de casa en casa; y no solamente ociosas, sino también chismosas y entremetidas, hablando lo que no debieran.”

P.D.3.: Esa Myriam Hernandez aguantaba mucho, estaba guapetona la señora…

Tuesday, 5 March 2013

Ya no temo al infierno, porque he ido de shopping.

"Ay, todo está 'divi'...!"


El cuento comienza de la siguiente manera: resulta que en breve (no puedo decir en cuánto, por mi propia protección) realizaré un viaje místico y cuántico hacia la tierra no prometida, hacia la parcialmente bloqueada Colombia, tierra linda y hermosa que solo sufre de violencia, mala gente, envidias, calumnias, José Obdulio y de bloqueos.

Es una tierra mágica porque, por ejemplo, por arte de magia hacen desaparecer millones de pesos de la salud con una sola firma… o con una sola manotada, al mejor estilo de David Copperfield, hacen desaparecer un celular en un abrir y cerrar de ojos. Es una tierra prometida, porque siempre prometen y prometen tierra a los campesinos, pero al final siempre se quedan los mismos con esas parcelitas chiquititas como el Ubérrimo y demás aberraciones.

Pero basta de esa descripción del país más feliz del mundo. Pues como venía contando, ya tengo listos mis tiquetes y mis menjurjes para viajar por primera vez en casi dos años a la tierra del olvido y resulta que, como dato curioso, me enteré de que uno siempre debe viajar con toda la disposición del mundo, pero nunca con las manos vacías…

Es que hombre, es obvio! Ahora que vivo en un paraíso terrenal más no tropical, un país del primer mundo en donde hacer dinero es mucho más fácil que comerse un Loquiño en una buseta, queda mal, de quinta, hacer una visita sin algún tipo de regalo para toda la familia y para todos los conocidos.

Al principio me negué a entregarme a ese estúpido consumismo que me fascina pero solo cuando compro cositas para mí, pero al ver la horda de gente que conozco no tuve más remedio que la de entrar en el maravilloso mundo de las compras, del shopping que tanto aman las mujeres (bueno, no todas… también me he topado con “marcianas”).

Así pues me di a la engorrosa y ardua tarea de hacer una lista de Schindler de todos aquellos a los que debo llevarles algún tipo de detalle, un regalo prometido para que así no se sientan enajenados contra mi pobre humanidad. Ese fue el primer bache en el camino: a quiénes meter y a quienes sacar? Qué regalo se debe hacer a cada uno? Se hablan entre ellos para que los regalos sean del mismo precio? No se hablan entre ellos para llevar el mismo regalo?

Debo decir que es una ardua labor esa de imaginarse todos esos parámetros de búsqueda en burbuja, pero con paciencia y con mucha imaginación logré más o menos hacer ese análisis de mercado concienzudamente.

Ya habiendo definido todo, pues me dispuse a recorrer la tundra de cemento para buscar los dichosos regalos. Al principio diré que todo iba viento en popa: llaveros, imanes y demás son la salvación del viajero… sé que siempre he odiado esos regalos, pero ahora que ya soy un viajero entiendo la practicidad del asunto: solo deben tener algún logotipo o marca distintivos del lugar en cuestión para que la gente diga “al menos trajeron algo” (en tercera persona casi siempre). Y sé que muchos mi tildarán o me etiquetarán inmediatamente de tacaño o facilista, pero mis bien preciados amigos y cofrades, el bolsillo no da para llevarles carteras Gucci a todos, pónganse la mano en el considere!

Luego vino el regalo de los hombres y pues como yo soy un digno representante de este maravilloso y golpeado género, no fue difícil ponerse en la cabeza del otro para imaginar algo que le guste… Porque los hombres somos muy básicos en eso de las compras y, generalmente, nos contentamos con lo primero que se nos cruce por la mirada (sino, miren a mis ex novias): “unga unga, camisa rota… mi necesitar otra camisa” y ya, no es más, es salir a cazar a otra camisa hasta del mismo color y de la misma marca para no cansarnos (y dicen que no somos fieles) y así estar contentos por otro largo periodo de tiempo.

Y como tan acostumbrado estoy a comprar cosas sencillas y como con la mayoría de mujeres con las que he estado son medio “alienígenas”, no le veía el problema del shopping (una vez trataron de atraparme en ese “fabulantástico” plan, pero logré escapar victorioso), así que ahora me encaucé a buscar el regalo de las mujeres… y ah cosa pútrida!

Casi me vuelvo loco! Ahora entiendo porque las mujeres tienen la cabeza rayada! Qué cosa tan brutal para haber cosas para ellas a precios desorbitantes oiga! Que colores, que marcas, que cositas, que esto, que lo otro… ah! No jodás! Todo tiene problema!

Ropa es evidentemente lo más difícil de comprar sin la paciente, porque a uno que no sabe ni cuántos clavos van en una pared y que le toque saber la talla, peso, busto, pierna y centro de cadera de la víctima es una cosa muy cansada… Incluso recurrí a una amiga para que me ayudara, pero ella, siendo toda una mujercita, se negó al plan porque aún no se había arreglado y pasarían horas antes de que estuviera lista. Qué mortificación!

Pero bueno, con la ayuda de una bella dependiente, mentiras, no era tan bella físicamente pero se portó como una princesa al ver mi desconcertada mirada frente a marcas, colores y rayas, logré hacerme a un regalo digno para algunas mujeres que conozco.

En ese momento ya mi paciencia estaba casi a punto de agotarse, pero después de pagar la factura y agradecerle de sobremanera a la niña en cuestión, volví a armarme de valor frente a esa hercúlea tarea. Y vi con horror que mi viaje apenas empezaba: precios, marcas, rebajas y demás guindaban de toda estantería para embrutecer de golpe al paciente; compre 50 aretes y llévese un tampón gratis, 70 manillas por la compra de 15 camisetas de diferentes tallas, paca de 8425 toallas higiénicas por tan solo 10 dólares y la encimamos una pelota anti estrés, 75 cremas faciales para desmaquillarse en un solo combo… rehidratantes, hidratantes, hidrantes, desecantes, humectantes, desodorantes, cosecantes y todo tipo de “antes” que antes no conocía…

En ese preciso momento me sentí como cuando, al final de Matrix, Neo (el elegido) empieza ver ya no en colores o formas, sino en código… solo veía números y códigos encriptados para resolver la forma de escapar con vida de esos templos de estrógeno que pululan en los centros comerciales.

Al final, y después de comprender que hay 785.573 variedades de pepitas para adornar y después de utilizar toda mi teoría del color que con tanta paciencia me enseñaron en la universidad para saber qué tonalidades son compatibles entre ellas, qué gama debo usar con un fucsia y que toda una “pantonera” no es suficiente para guiarme en el mágico mundo de la moda femenina, logré escoger ciertas cosas para las mujeres que conozco; no para todas, debo admitirlo, pero por lo demás y muy en serio, que se den por bien servidas, porque toda esa tarde que perdí en ese mundo de frenesí femenino no me la va a devolver nadie.

Así que por eso ya no temo a ningún tipo de infierno que me manden, porque ya fui de shopping… o a lo mejor eso será mi salvación, San Peter o Alá verán mi expediente en el día de mi muerte y dirán: no le hizo bien a nadie y nunca creyó en nosotros, se pasaba los altos y se dejaba golpear por las mujeres, hacía trampa en los impuestos y nunca daba nada a los pobres, todo lo anterior siendo causal de expulsión inmediata a las garras de Lucifer y Asmodeo… pero, un momento! Paren el edicto! Este pobre hombre le tocó algún día ir de shopping! Y lo peor, solo con su imaginación para saber los gustos de las mujeres!

Y en ese momento saldrá Dios, apartará a ángeles, arcángeles, tronos, potestades, querubines, serafines y demás sin fines, y dirá con su voz eterna y dulce (como la de Alf): “TU YA ERES SALVO HIJO MÍO”!

Amén hermanos!


Sunday, 16 September 2012

Hombres Inc.


"Me gustó la ilustración"


En estos días no tenía tema para escribir, en verdad entre mis ocupaciones, mis preocupaciones y el intento de ocupación de Uribe en la política con su centro de pensamiento genital (porque nos cree guevones a todos) no había tenido ni las ganas ni la decencia para escribir algo en este pedazo de ciberespacio que me regalan. Pero de manera abrupta, llegó a mí un texto que me llenó de ánimos para reescribir una columna en defensa de mi género, pero más allá, de ataque brutal y sin sentido contra esas neo – feministas, que se creen sus propios cuentos sin haber leído más que la revista Carrusel.

Porque ahora las mujeres tienen nuevos santos, porque junto a sus veladoras prendidas frente a Santa Marta (que hace poco me enteré que era la encargada de los imposibles con novena a bordo) y San Antonio, de quién sé por Chayanne que si no les da novio, nadie lo endereza, ubican las fotos de la reina de los desatinos sexuales, Alejandra Azcárate, quien con su verborrea y su falta de inteligencia pero con agudo sentido del hambre y del odio visceral hacia los hombres, ahora muge cualquier idiotez en sus columnas y programas.

Eso nos demuestra claramente que para triunfar en el país lo único que hace falta es ser idiota (no me refiero al vicepresidente), ser un cretino y ser ignorante, porque eso está de moda; para qué saber qué carajos es el Bosón de Higgs si puedo saber qué marca de reloj carga la energúmena esa? Pero no todo termina ahí, si tan solo fuera su agudo sentido de la moda el que me amenaza cual sombra gris en mis pensamientos, hasta lo pasaría por alto… pero es la violencia intrínseca de sus palabras mal usadas y de sus textos compilados de correos que circulan en internet (yo también soy un desocupado señora y me doy cuenta de su plagio) lo que me ofende de sobremanera.

Habla de manera cuasicómica con su tonito intelectualoide de segunda acerca de lo que una mujer debe hacer y saber, de lo que debe exigir por el solo hecho de ser una fémina reprimida, por el solo hecho de haber nacido mujer con potestad sobre todo lo terrenal y lo divino; por eso no duda en acusar al hombre de mal polvo (me imagino que ella es un terremoto en la cama después de sus horas interminables de bronceo que la dejan de color naranja) y de generarles dolores de  cabeza a las mujeres con sus conductas, pero nunca se detiene a pensar en la violencia de género que tanto critica, que tanto ensalza, porque es lo mismo un extremo que el otro, le recuerdo.

Pero hace algunos días, un muy buen amigo mío me “abofeteó” arguyendo que últimamente ando muy suave con sus manos (como crema Hins o como jabón Puro) en vez de ser duro con la mugre; me criticó el que haya abandonado mis temas políticos por temas aún más vacíos como los de las relaciones, pero sobre todo me criticó por andar de “políticamente correcto”, demasiado según su punto de vista, con las mujeres. Así que, después de esa zarandeada logística que me hicieron, pues no dudo en alzar mi voz contra las críticas de las mujeres frente a nosotros, los pobres y desprotegidos hombres.

Pero como se dice en la industria, vamos por partes: Las mujeres (oh mujeres tan divinas) critican mucho de nosotros, por ejemplo, nuestro amor irrestricto a las prepago, pero que más prepago que la misma Azcárate al vender sus opiniones sin valor al mejor postor, al mejor comprador? Sus opiniones que solo engrandecen a las mujeres que se aprovechan de los hombres, no a las que realmente luchan por la igualdad de géneros. Pero es muy cierto, amamos a las prepagos que después se convierten en amantes, porque no le dicen que no a nada, porque salen a beber a la par de uno sin pelearle por cualquier estupidez y, tras el estupor de la noche, siempre terminaremos recompensados con buenos movimientos de cadera y no de esófago como con muchas de las que conozco. También es obvio que, sobre todo, adoramos a las amantes de los amigos, porque ellas nos ponen en contacto con más niñas de la calaña de la amante, aman el reggaetón, no le hacen feo a nada y siempre están tan prestas a ofrecer sus servicios a la misma medida en que uno tenga cupo en la tarjeta de crédito. Yo veo a esa desprestigiada profesión como una redistribución de la riqueza.

Por otra parte aparte, se quejan del tamaño, hablan de longitudes, diámetros y periferias “prepuciales” (si yo sé, la palabra no existe, por eso la puse entre comillas), diciendo que necesitan a alguien con prepucio, pucio y pospucio… pero creo que es una cuestión de acople entre dos cuerpos, porque uno puede tener una espada de samurái (o si quiere traerlo más al argot nacional, un machete), pero si la va a envainar en un bolsillo de payaso, un bebedero de pato o en una carpa de circo, sinceramente no va a encajar, es cuestión también de amplitudes señoras. Porque les recuerdo, cuanto más uno usa su herramienta diferenciadora va a seguir del mismo tamaño, en cambio, cuanto más usen la funda, ella va a ir “cediendo” espacio para otras cosas, es la sabiduría de la naturaleza… no les ha pasado con algún bolso que hayan tenido? Por eso ahora existen cirugías de reducción.

Una más, hablan y nos critican de que, siendo feos (y no siendo ese mi caso), busquemos siempre a una mujer bonita… pues a ver! Es una cuestión obvia, todos queremos lo mejor para nosotros pero, y aún más grave, creo que demográficamente tenemos las mismas proporciones de fealdad y belleza tanto los hombres como las mujeres, pero las mujeres nos llevan una ventaja enorme: ustedes se puede maquillar y así engañarnos vilmente, nosotros no. Ustedes se levantan con aquel que se acostaron, mientras que uno se levanta con lo que sobra entre la almohada y la cara que pintaron y espolvorearon la noche anterior.

Otra cosa es la del asunto económico, de esa dualidad que manejamos nosotros entre las primeras citas y la vida en pareja; pero claro que somos generosos en el levante, como solo en el levante es cuando ustedes se maquillan y se ponen perfectas para uno (ah, pero eso para ustedes mis mujeres no es mentir cierto?)… no voy a decir que salgan en rulos siempre, pero ya después poco les importa lo que combine o no con sus ojos, o que les levante las tetas. Debo decir en este momento que, si nos dicen tacaños muchas veces, es porque ustedes son muy interesadas… si no lo fueran, pagarían a medias como lo hacen las mujeres de este hermoso país, quienes no están acostumbradas a ser un lastre. Por eso es que los hombres no podemos ahorrar, porque con el interés compuesto que se gastan muchas mujeres, no hay sueldo ni prima que aguante ese ritmo. Si quieren tanto que les gasten y las saquen a pasear (cual perro), pues métanse a las páginas de internet para citas “on-line” vendiéndose claramente como “latina caliente” y consíganse un Jeque árabe que las deje en jaque y punto. Las ví!

Aunque admito que me fascina como hablan y se llenan la boca diciendo que uno las quiere solo para cocinar y de las delicias que preparan para mantener a su hombre contento… Y hablan de cocinar como un lugar común, cuando ya esa plebeya tarea les daña el Posgrado y las rebaja. No se mientan ni nos mientan por favor, no nos crean tan pendejos que sabemos a la perfección que no tienen el más mínimo conocimiento de culinaria. Por eso, vuelvo y digo, amamos de manera irrestricta a nuestra madrecita: nos pregunta si tenemos hambre, nos cocina con gusto todo aquello que pidamos, sin nada más que el gusto de vernos felices. Te amo Mami.

Otro punto es la constante crítica de las mujeres cuando buscamos a “chicas” menores que nosotros para nuestras relaciones… ya lo había dicho que “juventud, divino tesoro”. Vi en un video de la cretina de Azcárate (si, tuve que verlos para poder criticar a gusto y con conocimiento de causa) que ella compara a las mujeres jóvenes con el sushi y a las “maduras” con el lomo al trapo, y en ese sentido no tengo nada más que decir que estoy de acuerdo con ella, pero no en el modo en el que lo describe, sino en que el símil es perfecto: claro que las menores son como esa comida oriental, son algo simples, pero frescas en todo aspecto y con algo de wasabe saben delicioso; mientras que las mujeres mayores son como esa carne que me gusta, vienen amarradas (por taras mentales y daños de los exnovios), quieren verse de blanco pero ya no les queda por toda la sal que llevan por debajo, y finalmente, están jugosas por dentro pero llenas de líquidos de los cuales no damos fé, de revueltos y adobos de otros… Es rico comer esa carne pero hay que saber en dónde y con los cubiertos adecuados.

Ya para terminar este lavadero de manos teórico, quiero meterme en un campo un poco más personal, más de ambiente festivo, más… no sé cómo decirlo… meterme con la bondad, la virtud y la coherencia entre las palabras y buenos deseos de las mujeres y sus verdaderas acciones. Siempre son tan regias ellas, tan moderadas y recatadas tanto en las relaciones como después de ellas, tan ecuánimes… la risa casi no me deja continuar con el texto pero así va: Las mujeres son un amor cuando están en la etapa dulce del noviazgo, pero al terminar sacan las garras, que no estaban muy ocultas, pero le tiran con todo al pobre e indefenso hombre, porque las señoritas (pff) si pueden liberarse de todos sus prejuicios, salir de sus relaciones y empezar a tirar por todo tabio (me fascina tabio), que se las coman de este a oeste y de norte a sur (como a la Gallina Azul), convirtiéndose en todas unas tigresas del oriente, ya sea de Montreal, Bogotá, Pasto, Cali o Cafarnaúm… eso para ellas es liberación; pero a uno no lo pueden ver con otra, así sea tiempo después porque es un acto de traición contra algo que ya no existe más que en sus mentes. Que risa.  Parafraseando una oración que les fascina a las mujeres, mientras ustedes le dicen a uno que no o lo desprecian en algún sentido, siempre habrá otra u otras que le tienen ganas a uno pobre… dígame usted señora, usted qué haría…

Porque según ellas, los hombres debemos comportarnos bien, como buenos perros amaestrados, dar la manito, saludar fuerte y mover la cola cuando ellas nos lo indican, y cuando ya no servimos, que nos esterilicen o que nos pongan a dormir… 

Por ello propongo que creemos nuestro propio frente, nuestro Hombres Inc., que nos colabore y nos “ensalze” como lo hacen las cuasi comediantes de pacotilla que las mujeres aplauden  y vitorean a grito herido hasta que se meta con ellas, porque es divertido mientras se la “montan” a estos sucios hombres, pero después, cuando ya el chiste va contra ellas, se les acaba el amor.

Así que, ahora es cuando! A formar un frente unido para defender al casto hombre contra las atrocidades de las feministas de garaje que ahora pululan en el país.

Sin ánimo de parecer “resentido”, solo es un texto de cómica aplicación de las mismas expresiones de su Santa Azcárate para que se den cuenta de que lo que escribe, dice o rebuzna no es correcto, que es una forma baja y vil de pseudo comedia sin ningún oficio ni beneficio, y para que no se les olvide lo que dijo acerca de las mujeres “amplias de cadera”.

P.D.: A riesgo de parecer jactancioso, se lo había dicho amada lectora: esa señora no tiene más que palabras mediocres para graznar en su inflada cabeza, pero afortunadamente ya se quitó la máscara… Veamos por cuánto tiempo se acuerdan del agravio cometido, ya que en el país del Sagrado Rostro, todo es excusable…

P.D.2.: Por cierto, todos tenemos algo de superficiales, por eso es siempre mejor ser joven que viejo, bonito que feo, rico que pobre (como lo dijo el PhD. “Kid Pambelé”) y flaco que gordo… es solo ver las fotos del antes y del después para darse cuenta de esa triste pero abultada realidad.

Fin del Comunicado!