Wednesday, 8 August 2012

Por eso no soy feliz.


"Pare de sufrir"

 Hoy me encuentro en una faceta que poco conozco pero que frecuento en algunos momentos donde ya no queda nada de nada: estoy triste… Este sentimiento apesadumbrado me invade como un grupo de paramilitares en el Salado (pobre gente, salada por vivir en el Salado), toma mi cuerpo desde adentro para afuera y de afuera hacia adentro, tengo una bolita que me sube y me baja (ay, que me sube y me baja!), un sentimiento de dolor y rabia que no me abandona, que tiene sus raíces en lo más profundo de mi ser.

Siento pena, pena porque te quise de veras (sorry, eso es de Mark Anthony)… siento pena acumulada en el cuerpo y en el corazón, una tristeza de negra facción en el alma y en el espíritu (nota: no sé realmente la diferencia). Me duele todo este hermosísismo cuerpo y la sensación parece no abandonarme en esta fría y no confortable mañana.

Sé que soy un payaso, un triste payaso como concluye una canción, que ríe por no llorar (cuando quiero llorar no lloro) y que esa es mi mayor característica, mi mayor virtud y mi mayor debilidad… muchas veces la gente no sabe si estoy bromeando o digo las cosas en serio, tal vez es por el tonito pendejo que le pongo a todas mis oraciones, sean sacras o mundanas. Pero hoy no puedo esconder más esa deformación psico-cerebral llamada tristeza, de ese dolor inespecífico que se mueve en mis entrañas como un parásito asesino (P.D.: han visto esa serie en Discovery Channel? Es realmente asquerosa!).

Debe ser este dolor producto de muchos factores que, más que personales, son totales, mundanos y generales. Siento dolor no por mi situación, ni por mis problemas oro-afectivos, sino por las situaciones que acontecen en todas partes sin que nada detenga esos malos procederes.

Leo en toda parte las noticias que vienen desde todo rincón del mundo, las masacres, matanzas, homicidios, hambrunas, sequías, T.L.C., Amparo Grisales, etc. Y no hago más que sentirme mal por ello, por esas personas que sufren día a día con las políticas que se establecen en este mundo apocalíptico (o infernal).

También leo muchos textos, escritos, publicaciones y demás que me hacen pensar y repensar el mundo, sus funciones, características y colores, sus pensamientos y sus políticas: Voltaire (ay si ya dijo), Wilde, Camus, Sartre, Ortega y Gasset, Umberto Eco (maldito Word, que sí se escribe sin “h”), Noam Chomsky, etc. Todos éstos me ponen a pensar en lo humano y en lo peor del ser humano, en sus múltiples defectos, en sus adefesios culturales y en la estupidez solitaria y colectiva que nos caracteriza.

Y tras todo este raciocinio de las cosas por las cuales me lamento (y el pueblo se lamentó) encuentro un factor común a todas ellas: que leo.

Ahora lo entiendo, el leer me hace un ser miserable y triste, me hace entender la mediocridad del mundo (y la mía de paso) y la superficialidad del ser humano: la moda, los usos, la política, la farándula, Dania, etc. Me hace caer en cuenta (o de cuenta como dicen en el lugar en donde, según ellos, hablan el mejor español del mundo, me refiero a la Sabana Cundiboyacence; ese lugar en donde la calle “lo bota”, “le coge el tarde” o le hace “la calor”) que en cuanto más pienso más me duele el mundo y sus situaciones estúpidas; que me duele el alma al ver tanto ser humano que solo deambula de manera idiota por las calles sin son ni ton, sin pensar más que en las noticias de farándula o en las marcas que debe vestir para ser una persona de bien; ver tanto salvaje que vive solo reptando en todo momento, gente que, como lo afirma el mismo Oscar Wilde, no hace más que existir, porque vivir es lo más raro en el mundo.

Y lo digo sin asco: no hay que confundir educación con inteligencia… porque hay mucha gente educada, con muchos estudios y formaciones, pero que solamente lo hacen para evitar ser mal tratados por sus jefes o cofrades, para buscar marido, mozo o machucante o viceversa, que se educaron a punta del “Rincón del Vago” o de Wikipedia, ni siquiera son capaces de editar su “Control V” al entregar un trabajo al profesor que, sin más miramientos, califica con una alta nota incluso sabiendo de donde lo sacaron. Y hay obviamente gente inteligente, gente que sin muchos estudios han logrado hacer grandes cosas, no solo por la humanidad sino por ellos mismos (o creen que Bill Gates es muy “educado”).

Pero si ven, todo eso lo sé porque leo, porque me informo y pienso por mí solito, porque no dejo que nadie ni nada cambie mi parecer (tal vez también esa sea la causa por la que me llamen “terco”), que nadie piense por mí ni que me mastique las ideas para solo tragármelas o mandármelas como supositorio… Por ello, desde ahora afirmo, voy a dejar de leer! Es desde este momento mi premisa única.

Desde ahora en adelante voy solo a leer la Revista Cromos, Tú (porque si hablan de ti, hablan de tú), Carrusel, Jet Set y ver los programas cultísimos que me entrega la televisión nacional: El Lavadero, La Red (que cosas pero tan suma y extremadamente asquerosas… se me revuelven las tripas solo de recordar tanta maricada junta), las novelas sin límites de narcos y putas, el Minuto de Dios y todo cuanto Reallity me suelten esos poderosos creativos de los canales privados que piensan tanto que solo saben copiar programas de otros países… Tan creativos ellos!

Pues veo que la gente de a pie es tan feliz (no dicen que Colombia es uno de los países más felices do mundo) que sueño ser como ellos, en no pensar en nada profundo sino en quién saldrá del reallity, quién irá a presentar las notas de farándula, qué pasará en el próximo capítulo de “Glee” o qué estará haciendo Juanes. Es por eso que ahora me decido a pasarme al lado idiota del mundo, idiota pero contento, para alejarme de esta absurda realidad que veo más allá de lo que me digieren los programas de la televisión y alguna que otra revista de farándula.

Ahora ya lo decidí con todas mis fuerzas (dame tu fuerza Pegaso) en alejarme de este mundo pensante y entrar a los hermosos brazos de la ignorancia, de la estupidez colectiva que hace de las personas mejores seres humanos, más felices y menos mordaces… Mejores pagadores de impuestos y televidentes más asiduos. Porque debo admitirlo, ser idiota o ignorante está de moda; es solo ver lo que escriben los burros con teclado en los foros de opinión de los periódicos, qué pelafustanes tan mal educados e ignorantes: opinan de todo sin saber, sin poder redactar o peor aún, sin saber un solo ápice de ortografía o gramática… creen saber de política, de leyes, de sexualidad, de matemáticas (pobres ignaros), en fin, saben de todo y no saben nada, saben tanto que saben a mierda.

Pero esa es la triste y abultada realidad, que a pesar de los esfuerzos no tan denodados de los estados, de los gobiernos y de otras instituciones en educar a esa masa amorfa a la que llamamos pueblo (otros la llaman “chusma”) no se ha logrado mucho, no se ha llegado a nada más que alimentar foros y mentes cerradas.

Por eso mi pensamiento ahora está centrado en ser idiota, en que me mastiquen todo y que no tenga que utilizar nunca jamás mi entendimiento ni mi inmaculada inteligencia y solo dormiré en los laureles de la pendejada colectiva de la que nunca debí salir para ser feliz con toda información y mentira que me lancen de improvisto, ya sea el gobierno, la escuela o la novia. Y entonces lo descubrí… No soy feliz porque leo y pienso, como dijo Lisa Simpson “La inteligencia es inversamente proporcional a la felicidad”. Así que ahora entraré en un proceso duro y largo de “estupidización”… Votaré nuevamente por Uribe, le haré caso a Angelino y a sus notas cómico-musicales, escribiré todo con arrobas y comeré todo cuento que me suelte Estilo R.C.N.!

Ignaro pero de moda!

P.D.: Tal vez no pueda dejar de leer, porque después de esta inteligencia sin límites y magnánima, el leer es el segundo regalo más grande que me han dado mis padres (que sea perezoso es otra cosa).

Otra: En serio, me da envidia saber que hay tanta gente feliz con tan poco, me da tanta envidia y ganas de meterme un enlatado en la cabeza para así dejar de pensar como lo dicen nuestros gobernantes.

Saturday, 28 July 2012

El Café - Bar


"Atendido por su propietario, siga Ud."

En estos días de iluminaciones olímpicas y de justas no tan justas (por lo de la tecnología que utilizan las grandes delegaciones) no había de qué escribir; y no es porque en el mundo o en Colombia falten las noticias que llenan de risa y rabia a todos los comediantes del país, no porque Dania se haya compuesto y ahora ya no venda el archipiélago, no porque ahora el vicepresidente siga siendo una marioneta o un florero más allá de su estado aletargado (bueno, más aletargado), sino porque debo decir que últimamente me está importando poco el devenir nacional.

Es que todo ahora es muy pesado, sino miren el nuevo partido que creó mi ex presidente Uribe con sus cofrades, con sus amigotes (esa es una palabra meramente maternal), ese centro de Puro pensamiento genital, y digo genital porque nos cree guevones a todos los colombianos (claro que no falta el que le vota nuevamente) para que volvamos a creer en la santidad de sus compinches en la cárcel. Pero así de repente, de una publicación sumamente seria, encontré tema, un tema angelical y sublime que me hizo retomar el oficio de escribir.

La noticia parece pendeja, pero no, no se confunda mi amado radioescucha, posee una grandeza en sí misma, es una noticia magnánima; se habla de que uno de los emblemas del norte de Bogotá, de uno de los lugares favoritos para tomarse fotos y que está lleno de maricaditas (como una piñata), ahora está sellado, está cerrado por evasión de impuestos (si, óigalo bien cuando jacte de oligarca y deje propina), por hacerle “conejo” a los aviones de la D.I.A.N.

Pues sí, el Hard Rock Café está sellado, cerrado por tramposo, por no tener sus cuentas claras. Pero a mí me parece que ya era hora! Lugar del demonio ese, en donde una comida puede salir lo de un día de trabajo sin que ello lo amerite, en donde ponen música normal y en donde su ambiente está lleno del mal gusto norteamericano: lleno de llaveros, guitarras y pendejaditas varias… ese lugar donde también se puede comprar una camiseta sencilla por cien mil pesos (eh?).

Más allá de alegrarme del cierre (lastimosamente temporal supongo) de ese antro del averno, de ese lugar que reúne a la “gente linda” de la élite capitalina, veo en ese acto una oportunidad de negocio, una oportunidad de crecimiento capital, pero más allá del simple y llano dinero, veo una oportunidad de reafirmarnos lo que somos los colombianos en un nuevo sentimiento, en un nuevo lugar.

Propongo que abramos nuestra propia versión de “Hard Rock Café”, pero que sí nos represente, que sea nuestro, muy nuestro, que esté lleno de esa “colombianidad” que tanto nos pasan los medios de comunicación por la cara últimamente.

Es que lo veo como un sueño hermoso y limpio, puro y sincero. Espero que abramos un café en un lugar más adecuado para tan alto oficio… me imagino un segundo piso en la 19, en el nunca bien ponderado centro de la ciudad y estaría adornado con todo lo que nos representa: 

Los letreros de “hoy no fío, mañana sí”, creo que serían imprescindibles, así como sombreros aguadeños, carrieles y por qué no, una burra, ya que eso representa nuestra cultura más amada y, a la vez, menos amada: la cultura paisa; porque hay que admitirlo, nos caen bien los paisas, son queridos, amables y serviciales (muchos de mis mejores amigos son de por allá), pero poco amamos su amor irrestricto por el dinero (cosa que los ha metido en muchos problemas y estereotipos) y su regionalismo avezado, además de su cuasi infinita “avispadez” y la facilidad de sacar ventaja de cualquier persona que se les atraviese. 

Pero continuemos; los que me conocen saben que la odio, odio profunda y visceralmente a esa persona, pero deberíamos tener algo de ella en el nuevo sitio, algo que la represente en toda su figura: un mechón del capul de Shakira, pero solo si es con la gomina que le echaron en el video de “Magia” (sí, soy monotemático), para que nos sintamos internacionales. También deberá estar el sombrero “vueltiao” (se escribe así?) que nos representa a todos los colombianos (sobre todo a los del interior), ese que yo vine a conocer a la tierna edad de 20 años por los malabares del destino; una ruana boyacense, un mocasín blanco del valle, un arpa para recordar a ese valle que le llaman llano y ya para terminar, algo de arte precolombino, algo como una vasija o cualquier cosa, da lo mismo porque los colombianos no tenemos nada de indio en nosotros, somos los europeos de américa latina, así que solo ponemos esas cosas de salvajes como punto de referencia más no como identidad. Porque hay que recordar que no hay indios en Colombia más que esos “indios mugrientos” del Cauca, como lo afirman muchos arios de raza pura y de sangre azul en los comentarios de internet.

Claro que si es un restaurante deberíamos ofrecer platos típicos, que nos llenen de pasión por la “colombianidad”  como ñero al horno, busetero sudado en salsa de Tropicana Estéreo,  comentarista deportivo al ajillo, sopa de Yidis, huevos a la Obdulio (o sea estrellados), sesos de mono con condimento de congresista, caldo de ojo (el preferido de Juanma), hormigas culonas de Soho, cabrito a la Oscar, encurtido de Grisales (pero viene con sal de frutas para pasar la indigestión de tanto cuero), pusandao de bagre (o de Azcárate), caldo de cola a la Cediel, sorbete de borojó (a ver si se para algo en este país), arepas a la Dania, Marbel Tolimense, una sopa de remiendos parlamentarios y el sancocho preferido: un sancocho “protagonistas de nuestra tele”, el cual me imagino será el más vendido a esa multitud que ama los menjurjes, sepan a lo que sepan. Ah, y sin duda, lo que más les gusta a los congresistas, senadores y gente linda del espectáculo: mucha, pero mucha Fritanga.

Es este lugar no puede faltar el merchandising, los objetos insulsos pero que fascinan a los comensales; deberían vender llaveros con la foto del Pibe, camisetas que digan “Uribe 2014 – 2200”, pistolas de juguete con el patrocinio del ex comisionado de paz, cuchillos Rito Alejo del Río que son mejores que los “Ginsu 2000”, la motosierra urabeña y lagartos encurtidos como Poncho Rentería o Yo José Gabriel.

Y así pues mis buenos amigos, deberíamos crear un lugar que nos una a todos, que nos identifique, en donde pongan sin cesar el segundo himno más hermoso del mundo (nacidos para “segundear”), que cocinen locro y mazamorra grande, chiquita, intermedia, caliente, fría, etc., que maten un marrano y cuatro gallinas, un lugar en el cual el animador estrella sea el mismísimo Uribe Vélez, que nos entretenga con su prosa versada, con su malabarismo político y con su alta habilidad de manejar bestias aunque después lo tumben de su lomo, ya sea una potra o Yidis.

Espero así que, alguien tome prestada mi idea y cree este lugar de mágicos encantos “macondianos” y nos liberemos de una vez de esos lugares extranjeros, que son malos y no saben a bueno... ah, y no pagan impuestos.

P.D.: Ahora hay gente ofendida porque los ingleses dijeron que el himno colombiano era uno de los más feos del mundo; pues debo decir que me vale madres (como dicen los mexicanos) lo que piensen un montón de estirados que aún tienen reyes (como si nosotros financiáramos con nuestros impuestos a un cacique o algo así), pero también quiero saber dónde fue el concurso para saber que nuestro himno es el “segundo mejor del mundo”… el himno simplemente es una expresión del patriotismo, de ahí a que sea mejor o peor es una reverenda estupidez, soy tan colombiano que voy a utilizar la frase argentina: lo que piensen del himno me chupa un huevo!

Otra: Critican tantas personas a R.C.N. y a Caracol Televisión, pero al final siguen viéndolos día tras día… de gente ridícula está lleno el mundo. Vuelvo y repito la frase de Friedrich Schiller “Contra la estupidez, los propios dioses luchan en vano”. Amén.

Monday, 16 July 2012

El día en que me muera.


"Allá nos veremos"

El día en que me muera, la rosa que engalana, se vestirá de fiesta con su mejor color (ay chanfle, eso es de una canción… me confundí). Escribo estas letras no para ponerme en modo emo, ni más faltaba, tampoco como obituario o testamento, cosa bastante difícil la última porque debo decir que en realidad no tengo ninguna posesión material más allá de mí portátil y mis deudas infinitas.

Pero hay que aceptarlo, a todos nos llega la hora negra, la hora triste, la hora fatídica en la cual debemos partir para otro lugar, sea cual fuere el nombre que se le dé a este (es raro, todos quieren ir al cielo, pero nadie quiere morir): Valhala, Cielo (de tambores), Nirvana (espérame Kurt) u otro nombre creado por el mismo hombre, esos lugares que están llenos de placeres (que se niegan en vida, que cosa más absurda) y de vírgenes que restituirán a todos aquellos que mueren por la justicia (sigo diciendo, qué ridiculez: sufre acá que allá se le paga después), quienes mueren por una verdad fiada… aunque, si he de ser totalmente sincero, no creo ir a ninguno de esos lugares, más bien creo que estoy destinado a ir a un lugar más cálido y de brasas ardientes, con un señor bi … bicornudo y con patitas de puerco, un señor que hace las delicias de ese lugar efervescente y bullicioso.

Pues debo admitir que mi vida no ha sido un dechado de virtudes, más bien ha sido un desechado de pendejadas, sean gráficas, escritas o habladas. Por eso no creo que deba más que acostumbrarme al calor eterno y al abrazo de toda esa parranda de señores rebelados contra la autoridad (cosa que me gusta). Sé casi a ciencia cierta que mi destino será el del camino de abajo, el que es ancho y amplio, aquel que está empedrado con buenas intenciones; si es que toda la mitología y la religión (o cualquiera de las dos, me parece que son lo mismo) están en lo correcto, lo obvio para mí será ir al sitio incorrecto, al sitio del cual no escapa ni Mandrake (ni con hojas de mandrágora), a ese sitio de tormentos sabrosos ingeniados por el ser más perfecto que hay en el universo (así lo hizo el Señor, que ahora no lo niegue).

El calor y las llamas serán mis únicos compañeros por toda la eternidad, tendré que acostumbrarme al cálido abrazo de Satanás, Belcebú y Azrael quienes estarán siempre dispuestos a cobrarme en el alma cada uno de los pecados que he cometido, todos, ya sean por acción u omisión, por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa, aunque no rezo a Santa María siempre Virgen, ni a los ángeles (de Charlie), ni a los santos (dueños de El Tiempo), ni a vosotros hermanos para que intercedan por mí, ya que sencillamente algún día hay que pagar la cuenta por los actos descarnados o carnales que comentemos.

Es que me imagino ese delicioso y apetecido lugar: luces rojas como las de un cabaret de mala muerte (o como las de Salsathèque), paredes incandescentes formadas solo por llamas y fuego que nunca se apaga (como el twitter de Uribe), almas en tortura eterna viendo Sweet o “El Lavadero”, gente sin ojos por haber leído las columnas de José Obdulio Gaviria (el primo del mal), seres desgarrados a punta de machete como lo hacen en Córdoba, otros descabezados que serán solo víctimas ahora no inocentes de Rito Alejo del Rio, mujeres y niños torturados hasta el cansancio por Plazas Vega, cuerpos destrozados hasta las entrañas después de que se les siente Yidis Medina en su pobre humanidad ahora inmortal para pasar por los mismos tormentos una y otra vez.

También veré a muchos de la política nacional, v.g. veré reptando y comiendo lo que se le atraviese a Roy Barreras, a Armandito soplándose todo lo que encuentre a su paso y, de paso, me tocará aguantarme miles de serenatas de Lucerito Cortés, quien con lágrimas en los ojos rezará en ese lugar cálido como su pecho por el regreso del mesías del mal.

Espero encontrarme allá con el patrullero de la noche de R.C.N., a quién alguien ya habrá denunciado por su payasada de eternas proporciones cada vez que se arremanga el casco en señal inequívoca de compromiso con la chismosería sobre ruedas, con las ganas de siempre estar acusando con su dedo enfundado en guantecitos, en escarpines, a todos aquellos que quieran llegar más rápido a su casa violando una que otra ley de nuestra patria boba o aquellos que no tengan más remedio que utilizar nuevas estrategias motorizadas para ganarse el pan diario. Estará allá no solo él sino todo su equipo, ese que hace poco fue inmovilizado por conducir en estado de embriaguez en la camioneta que usan para perseguir cual inquisidores a los demás mortales; yo no me quedo callado, denuncio!

Por allá también nos veremos las caras con Claudita Gurisatii quien hablará sin respirar todo el tiempo para llenarse la cabeza cada vez más de aire caliente y de azufre como el que ventila todos los días en su programita. Los comentaristas deportivos no podrán tampoco faltar allá, aplaudiendo y ensalzando cada monería cuando el equipo local (me imagino que el América de Cali, que sigue descendiendo) gane cualquier pendejada, pero crucificando a más no poder a los jugadores después de una sufrida derrota. Solo sé que estarán todos allá presentes hablando sus babosadas sin fundamento bajo la batuta del doctor Vélez quien triangulará y aumentará la “saltabilidad” de todos sus congéneres hasta que desarrollen un estilo más propio que el de él. 

Más que seguro también estoy que Shakira estará por esos lares de mala muerte, maullando y trinando sus alaridos como solo ella lo sabe hacer, cambiando en cada momento y con cada nuevo novio el acento y las mañas, puesto que es “tan colombiana” como Colombiana: La Nuestra. Eso sí, deberían hacerla vestir todo el tiempo como en el video de “Magia”, cuando salía en un trajecito quinceañero y con el capulete adornando sus cienes.

Y aunque no lo deseo, también sé que muchos de mis amigos estarán por allá, aquellos que me indujeron o se dejaron inducir por la bebida, las drogas y las mujeres (no digo que ellas sean malas, es lo que les hacemos). Aquellos que son mis amigos y cofrades a las horas de la juerga y de la beberejua. Eso sí, espero de manera fehaciente que muchos, si no son todos, mis enemigos vayan para allá y verles las jetas de una manera más chamuscada, aquellos a quienes no les caigo bien, que me detestan, que me critican y que no me caen bien. Bueno, y claro es que también una que otra ex novia andará por esos lares, pero no entraré en más detalles.

Así que, como dice el rezo, no temo ir ni al cielo ni al infierno, tengo amigos en ambos lados… y eso es bueno, al menos tendré alguien con quien hablar y con quien quejarme de los trinches y de los sables, de los carbones ardientes y de los consejos comunales de Uribe que nos hará ver día y noche, aquellos en los cuales se lavará las manos con Poncio Pilatos cada vez que uno de sus amigotes caiga presa de la justicia.

Salud por todos los condenados, sea por la justicia terrenal, la internacional o la divina!

P.D.: Cómo carajos no voy a saber que al infierno me iré el día en que salga de este mundo si una vez, fungiendo de hombre correcto en mis fidelidades (estúpidas por cierto), tuve ante mí la opción de tener sexo o de quedarme con un PlayStation 3 y elegí jugar incansablemente con el artilugio durante todo un mes? Díganme amados radio escuchas si eso no es digno de un castigo divino!

Monday, 2 July 2012

Manual para comprender a un hombre


"Este manual no lo van a encontrar en tiendas"




Es mucho lo que se habla de los hombres, que son machistas, obsesivos, malos polvos (solo porque no se saben la posición del Mazzinger cojo o la Sonrisa Colgate) y hasta impotentes se les ha llamado. Mucho es lo que ahora graznan las brujas como Ascárate acerca de nuestros múltiples defectos y temores, de nuestras costumbres y maneras. Es que a esas féminas se les ve el odio a flor de piel todo el tiempo, solo buscan ridiculizar al ya de por sí ridículo sexo masculino, mientras las mujeres aplauden eufóricas como si ellas no tuvieran ningún defecto y solo fuesen inocentes víctimas de los sucios hombres.


Claro que tenemos defectos, no cientos, miles de ellos habitan junto con nuestro ego y nuestra paciencia infinita hacia las mujeres. Pero no se dejen engañar, somos mucho más simples de lo que dicen esas mujeres que se volvieron comediantes solo porque salen a rumbear a la 93 o por salir en los comediantes de la noche.

A riesgo de parecer celoso voy a decir, que si no triunfo pronto, pues me volveré cuentero, es una forma fácil, rápida y directa de hacer plata con solo decir un par de babosadas (cosas para las que soy bastante bueno) y criticar acerca de todo y aseverar a todo pulmón que soy un inepto: que no sé utilizar un microondas, que no sé cocinar ni planchar, que me muero de hambre porque no sé abrir un maní, o que hoy finalmente leí un libro o me “enganché” con una mujer. Haré un documental acerca de qué es lo que me place hablar sin sentido y enmariguanado, con los ojos rojos y con corbata que no pega con mi jean.

Pero momento, ya estaba desviando mi atención a temas pendejos, les digo que he estado haciendo un manual que espero les resulte útil al entender a los hombres, ya que para realizar un manual para entender a las mujeres debería nacer dentro del otro sexo (o atrapado en otro sexo como Ricky y su pandilla de los niños vestidos de colorín, que van cantando como locos con su alegre re-tin tín), es un manual que puede ser revelador al ser muy sencillo y decoroso, mostrando miedos y detalles bien sabidos pero no contados:

  .       Somos simples, no solo eso “simplísimos”, no nos complicamos por nada más que por saber qué vamos a comer y qué vamos a comer. Pero eso es una ventaja para ustedes: el ser sencillísimos nos hace facilísimos. Simplemente un poco de estimulación visual temprana nos hará presa fácil de cualquier mujer (v.g. mírenos, les suplico, cuando vemos a una mujer comiendo un banano o chupando un “Bonice” o un pitillo, detecten raudamente la cara de idiota que ponemos)

  .       Tenemos miedos: Claro que los tenemos aunque no lo admitamos; miedo profundo hacia las mujeres y más específicamente al rechazo de éstas, miedo a estar solos, a perder el pelo y a que una mujer nos tome del pelo. Ah, y miedo a que el mundo sea dirigido por mujeres... aunque eso ya está pasando.

  .       Claro que amamos a nuestra madrecita, ustedes no? Y claro que buscamos alguien que nos quiera casi como ellas, no nos critiquen más por eso…  obviamente sabemos que toda mujer es diferente y por eso comparamos las utilidades de cada una, como en un teléfono inteligente: qué aplicaciones tienen, qué procesador utilizan y qué podemos utilizar para jugar a nuestro antojo. Pero la madre es lo primero ante todo!

  .       Sí sabemos si otro tipo es más “bonito” que nosotros o está más “bueno”, que nos hacemos los idiotas es otra cosa. Qué tal! Vaya algún colega nuestro luego a decir que somos maricas… ni por putas!

  .       Si, vemos porno todo el tiempo, así sea en algún flash informativo, porque, tampoco es que pensemos en sexo cada 10 segundos, pero si necesitamos estimulación visual para alegrarnos el día, es esencial para nosotros. Además, siempre llevamos una “porno” en desarrollo en nuestra mente, todo el tiempo, desde ver a una cajera de supermercado que nos podría decir “uy que lindo estás, vamos a coger atrás de la tienda?” hasta una profesora que diga que va a mejorar nuestra dicción con unas deliciosas poses diseñadas exclusivamente para ello.

  .       Sabemos utilizar todos los aparatos de la casa, TODOS, nos hacemos los idiotas para no realizar labores hogareñas, pero por favor, prácticamente nosotros los inventamos y amamos la tecnología en cualquiera de sus formas (los hombres tienen naves cohete, puentes suspendidos, gobierno constitucional, zapatos para nieve, nudilleras, videojuegos, el renacimiento*).

  .       No orinamos sentados (eso no es un secreto) y por eso no podemos apuntar bien; obvio que nos esforzamos (y no saben de qué forma) por ser limpios en ese sentido, pero siempre hay pequeños errores que se escapan, literalmente, de nuestras manos. No es por maldad que algunos residuos vayan a parar al piso. P.D.: Se les caerán las manos o los ojos a las doctoras antes de sentarse en el bizcocho por fijarse si está limpio o con la tapa abajo? Carajo, maduren!

  .       No, óigalo bien, no sabemos combinar nada de ropa, es imposible para nosotros decirles que prenda va con esos zapatos o con esos vestidos; no poseemos ese don, así que no nos pongan en aprietos y dejen de preguntar. Les gustaría que les dijéramos: qué arma me conviene en Modern Warfare, la M4A1, la Ak47 o la TAR21? Con qué mira te parece, telescópica? No entendieron? Pues bienvenidas a nuestro mundo!

  .       El desorden es intrínseco a nosotros (aunque a veces tengamos que pelear contra esa entropía, especialmente cuando una mujer nos va a visitar), vivimos en un mundo demasiado lineal para pensar dónde deben ir los zapatos y en qué posición se deben colocar las medias para que el espacio rinda más en un clóset. Algunos no sabemos ni amarrarnos bien los zapatos.

  .      Nos gusta eructar de manera seguida, porque como dijo Shrek “mejor afuera que adentro”. Es irresistible y de paso es saludable, porque eso es un gas comprimido y de alguna forma tiene que escapar… Yo personalmente prefiero que sea por la boca, no sé ustedes…

  .      Somos directos y esperamos lo mismo; no entendemos nada de sutilezas ni mensajes ocultos, si lo quieren, díganlo y punto, no nos va a ofender (mucho) ni vamos a dejar de insistir. Como dice en alguna parte, para nosotros Sí es Sí y No es No. Punto.

  .      Si ya saben la respuesta no nos pregunten, no nos pongan a mentir que somos malísimos para ello; por esa razón siempre nos atrapan hasta en las mentiras más simples.

  .      En el mismo orden de ideas de la anterior, cuanto más grande sea la mentira, más nos demoraremos en contestar, no le busquen más explicaciones. Aunque me imagino cómo se divierten las mujeres viéndonos tararear una mala mentira, pero no nos hagan eso por favor, no jueguen con la elemental mente del hombre, consideren!

  .     No sabremos jamás cómo reaccionar al llanto de una mujer, somos unos completos idiotas en esa vaina y saldremos con alguna estupidez que te dejará con una rabia infinita hacia nosotros. Solo confórmense en aceptar el abrazo sentido que daremos.

  .     Sí, nos gustan los cuerpos esculturales, las viejas buenas y con grandes atributos, con caras lindas y labios carnosos, o es que a ustedes no les gustan los hombres buenos? Ah bueno! No nos digan “superficiales” por ese pequeño defecto de buscar siempre la manzana más brillante del árbol.

  .    Somos pésimos en disimular que estamos viendo a otra mujer, pero es por la misma razón de la del porno, no se preocupen que simplemente es un “mirar al horizonte”, no más, no es una falta de respeto, es un simple razonamiento evolutivo, como en las planicies del Serengueti, miramos cual leones a los otros seres que habitan en nuestro reino.

  .    Amamos, mucho a veces (ay, amé demasiado, jeje) y también nos comprometemos, lo que pasa es que no lo decimos, pero el amor está ahí. (Publicidad Política no Pagada)

  .    Grave pero cierto, si ustedes no se visten o no lucen como súper modelos de Victoria's Secret o al menos de Leonisa, no quieran que nos convirtamos en la cama en actores porno ni que nos cuidemos todo el tiempo (dar y recibir madres).

  .    Nunca, pero nunca vamos a admitir que estamos perdidos, jamás, nunca pediremos explicaciones e informaciones si nos perdemos. Repito, jamás (por el único ser del universo que me dejo guiar es por el G.P.S.). Jamás!

  .  Por último, no somos máquinas sexuales, no somos Rocco Sigfried ni Ron Jeremy, necesitamos descansar después de todo acto que requiera nuestra evolucionada herramienta de placer, ya que es de la era manual y no de la digital como la de ustedes. No pidan arrumacos y dejen dormir carajo!

Claro que habrán hombres que se salgan de estos lineamientos, al menos en alguno, por ejemplo, a mí en lo personal ni me gusta el fútbol y someramente lo entiendo por lo que me trataron de enseñar en el colegio, así que por eso no puse ese punto de la pasión por el fútbol  en este manual de bolsillo (que utilice el “futebol” de excusa para beber es otra cosa).

Pero más allá de críticas y amonestaciones que quieran hacer ustedes solo les pido una cosa: entiéndanos o al menos inténtelo, no somos difíciles y aun así las amamos y a veces las respetamos (respete para que la respeten), somos como niños con juguetes caros (iPhone, BlackBerry, Android, PS3, nueva novia, etc.) pero las seguiremos hasta el fin del mundo, como dije antes, hasta que algún amigo, compañero o jefe las aleje de nosotros.

Fin del comunicado!

* En el asterisco que se encuentra arriba, es para decir que la frase la tomé de Homero Simpson cuando hace una comparación entre los inventos de las mujeres y los de los hombres… y al final de esa breve discusión sale acostado en el sofá diciendo “por qué las mujeres inventaron dormir en el sofá”… siempre ganan las discusiones las mujeres por su capacidad evolutiva de devolver la pelota hacia la cancha del adversario. Felicitaciones! (el capítulo se llama “Las Chicas solo quieren sumar”).