Tuesday, 15 October 2013

Coma callado

"En sepia se ve más 'vintage', más 'kiut' para Instragram"


Veo que la tecnología nos atropella cada día más y más, ahora todo el mundo tiene teléfonos inteligentes, tienen iPhone, Galaxy y otras bellezas venidas de los más sobresalientes diseñadores, programadores y vendedores del mundo. Al menos nuestros teléfonos son inteligentes, porque los usuarios carecemos mucho de esa característica que le atribuimos a los aparatejos esos.

Y también ahora hay muchas aplicaciones para estos bellos “gadgets”: Tumblr, Pinterest, Facebook, Twitter, etc., que nos permiten compartir nuestros momentos con el resto de la gente; compartir está bien, mostrar que fuimos de paseo o que comimos con alguien es una cosa, pero eso de vanagloriarse de qué comimos y en qué lugar costoso lo hicimos es otro cuento.

Porque les cuento, así de pasada rápida, que el mundo está lo suficientemente jodido como para que sigamos con nuestro arribismo al mostrar con veinte filtros el pescado que estamos comiendo en “Chez Pierre” o las huevas de esturión que están en el plato mientras tanta gente pasa hambre a la vuelta de la esquina.

En serio les digo que las fotos que muestran en esas redes sociales con filtros de Instagram son solo muestras del arribismo pendejo que amamos muchos y que pocos se atreven a enfrentar. ¿De qué me sirve mostrar que estoy pagando 50 dólares por un plato cuando no soy capaz de ayudarle a una persona que en realidad está pasando hambre?

Pero no todo es malo, vamos por partes y pongamos algunos datos curiosos y delicioso como para que no nos sintamos tan bien poniendo nuestras fotos del sushi que nos estamos comiendo:

- Alrededor de 24.000 personas mueren cada día de hambre o de causas relacionadas con el hambre. Esto representa una reducción de 35.000 personas al día hace diez años y de 41.000 personas al día hace veinte años. Un 75% de los fallecidos son niños menores de cinco años. [1]

- La hambruna y las guerras causan sólo un 10% de las muertes por hambre, aun cuando éstas tienden a ser de las que se escuchan con mayor frecuencia. La mayoría de las muertes por hambre se deben a desnutrición crónica. Las familias sencillamente no consiguen suficientes alimentos. Esto, a su vez, se debe a la extrema pobreza.[2]

- Además de la muerte, la desnutrición crónica también causa discapacidades visuales, desgano, crecimiento deficiente y una susceptibilidad mucho mayor a padecer enfermedades. Las personas con desnutrición grave son incapaces de funcionar siquiera a un nivel básico.[3]

- Se estima que unos 800 millones de personas en el mundo sufren de hambre y desnutrición, una cantidad cerca de 100 veces mayor que el número de personas que efectivamente mueren por esas causas al año.[4]

- En un mundo donde la producción agrícola mundial podría ser suficiente para alimentar al doble de la población mundial, la cifra de personas que pasan hambre se ha incrementado en más de 1.000 millones durante los últimos 3 años. El alza de los precios de los alimentos en el mercado internacional ha sido la principal causa de este incremento, pero las causas que provocan el hambre son numerosas y complejas: políticas comerciales injustas, pobreza, falta de acceso a agua potable, situación de discriminación de la mujer, desastres naturales, violencia y conflictos armados, o pandemias, son algunas de ellas.[5]

Esos son solo unos pocos datos de los que debemos enorgullecernos como especie durante todos los días en los que ponemos fotos de comidas exóticas en nuestros muros y espacios virtuales, en los días que somos capaces de vivir con nuestra conciencia tranquila cuando derrochamos y botamos un poco de comida solo porque no llena nuestras expectativas mientras niños en las calles mueren de desnutrición o algunas personas solo tienen algunos granos y papas para cenar en la noche.

Pero felicitaciones, ahora todos ya saben que comiste en “Andrés Carne de Res” y que tu mundo es perfecto así como está, como es en realidad, con filtros y enmascarado con colores para que no veamos el vacío en tu alma… como dicen, mientras el primer mundo se muere de obesidad el tercer mundo muere de hambre.

Aunque no todo es sarcasmo y regaño disfrazado, por ejemplo, me hago una pregunta al aire (como Maná): ¿Y si en vez de estar "compartiendo" comida por Facebook o Instagram la compartiéramos con los que en verdad la necesitan, con aquellos que tienen hambre en el mundo? O si no es así ¿por qué mejor no comen mierda "light" (porque lo light esta de moda) y luego le aplican un efecto “vintage” en Instagram para que todos nos antojemos? Como a todos nos gusta aparentar, sería emocionante y perfecto!

Por eso, coma lo que quiera, coma sin complejos ni arribismos, pero coma callado…


[1] The Hunger Proyect, http://www.thp.org/
[2] The Institute for Food and Development Policy, http://www.foodfirst.org/
[3] World Food Program, http://www.wfp.org/
[4] Food and Agriculture Organization of the United Nations, http://www.fao.org/home/en/

Wednesday, 9 October 2013

Y nos vamos pa'l mundial

"Faze cola para ir al Brasil"


Y se viene nuevamente la jornada futbolera a nuestras vidas laboriosas de paz y certidumbre, vuelven las eliminatorias al mundial y, evidentemente, como ahora la Selección está muy cerca de alcanzar el codiciado cupo para ir a hacer el ridículo en Brasil 2014, es hora de que volvamos a vestir esa camiseta que nos llena de orgullo solo cuando ganan y están en el tren de la victoria. Ahora todos se van a vestir con la camiseta de la selección y van a quedar como un estúpido y sensual Pacman.

Sé que me vuelvo cansón con eso de los llamados a la cordura dentro de sus gorduras mentales de pensar eso de que bebiendo y alzando cerveza en algún bar están  apoyando a su selección y, por qué no, al país mismo, pero ya es hora de nuevo de emprender esa maratónica jornada de inventar excusas para salir del trabajo, de ahorrar para que nos alcance el dinero y que no nos falte la cerveza y el aguardiente para embriagarnos de placer si clasifica o embrutecernos como bien lo sabemos hacer si la entrada se posterga.

Es que es obvio que mi país verdulero y arribista por excelencia ahora se entrega a las mieles de sentirse importante, de creerse la democracia más sólida de América Latina (claro, es sólida en su corrupción y en el despojo del que hace parte) y de creerse la mejor selección de todos los tiempos, así como cuando eran (no diga “éramos”) tan favoritos para ser campeones mundiales a punta del Pibe y del Tren Valencia… Pero la abultada realidad del fútbol colombiano es que, a parte de los lindos de la selección, no hay bases, ni escuelas de fútbol ni formación que sustenten esos aires de grandeza inventada (como todo lo colombiano – el segundo mejor himno del mundo, etc. -).

De todos modos yo sí hago un vehemente llamado a que se pongan al día en Facebook y en FourSquare y avisen dónde se van a concentrar todos los hinchas wannabe en Montreal y en cada parte del mundo (eso es importantísimo en el mundo aparente del colombiano), para evitarme ese bochornoso espectáculo de ver a un montón de gente forrada en amarillo, de tener que aguantarme a ese montón de hinchas de ocasión con su problema mental y su cromosoma extra.

Yo sé que soy un intelectual enfundado en el cuerpo de un “asshole”, pero el menos nunca he apoyado a la selección y no me hago “bolas” tratando ahora de comprar camisetas y tomarme fotos como idiota en una taberna de mala muerte, no me pego a fuegos fatuos (hinchas: busquen la palabra al menos en google y eviten demostrar la trisomía en el cromosoma 13 o 21 de ese cuerpito meramente diploide en estos educados espacios) creados por Falcao, Masmelli o Ñerófilo…

Y yo sé que hay muchos que sí son hinchas de verdad, esos que apoyaron a la selección después de ese abultado 9 a 0 que les metió Brasil (en palabras argentinas: se los garcharon y los dejaron con el orto viendo al Metropolitano) y de otras innumerables barrabasadas que han cometido los inflados jugadores que creían que ir a jugar un Mundial de Fútbol era como ir a jugar contra el Unión Magdalena o contra el América de Cali… Esos fanáticos de verdad que apoyaron a Higuita después de la recontra cagada bestial que cometió en Italia 90 contra Camerún (ese Roger Milla te bailó sabroso, Mijita) o al menos que lloraron con lágrimas en sus ojitos la muerte de Andrés Escobar por la intolerancia e ignorancia que corre por las venas del borracho.

Aunque no se confundan, espero de todo corazón grande y mano firme (como las A.U.C.) que en realidad clasifiquen para que toda esa gente que goza con las victorias viaje harto para Brasil con su Tarjeta de Crédito Fácil Codensa (todos “nos vamos para Brasil”) y de una vez se hagan el cambio de sexo por allá, en esa tierra de garotas y garotos que parecen garotas con pelotas, porque recuerden mis palabras: un hincha es un hombre que pelea por otro hombre, lo que lo convierte casi automáticamente en un marica. Lo digo con todo respeto, bebés.

Así que vayan, olviden los problemas, los debates de restitución de tierras, el sueño unicameral de Uribe para reacomodarse en el poder, los salarios de los congresistas, y celebren en grande la fiesta del “jogo bonito”, que igual yo los sigo queriendo así con sus taras mentales y sus problemas de aprendizaje, porque los veo con cariño y simpatía, como la que despertaba Joey en “Friends”… siempre los consideraré mis amigos así sea con su inferioridad mental y su deficiencia congénita autosómica recesiva de la glándula tiroidea.

Estamos contigo Colombia!!!


Si quieren saber más de mi pasión a la pecosa, consulte otros articulitos de fina coquetería:


Obrigado!


"Ordem e Progresso"

Tuesday, 24 September 2013

La hinchada me las tiene hinchadas!

"No sea tan garra mi perrito"


Veo que nuevamente en el país de Popeye, la Quica y Alvaraco se llena la prensa de titulares venidos de las atrocidades ocurridas por los mal llamados “hinchas” de los equipos de Colombia, que nuevamente hay muertos y heridos solo por portar una camiseta tras una frontera invisible de intolerancia venida de un deporte que es solo eso, un juego venido a más que mueve dinero y lo peor de todo, inadaptados.

No estoy en contra del fútbol déjenme decirles, es un deporte que tiene sus jugadas y sus movimientos, que tiene su técnica y sus vainas, pero es que venirse a matar porque el uno o el otro tienen un equipo diferente no es más que un comportamiento propio y digno de las bestias del monte, y como bestias que son toca controlarlos con garrote y por qué no, con esterilización selectiva.

Y con ese comentario muchos me tildarán de “facho” o de cosas peores, pero quiero verlos cada vez que se les adelantan en la fila del banco o cuando están por subirse a Trasmilenio todo lo que vociferan contra aquel que irrumpió: indio, amangualado, bestia, animal, hp, etc.; por eso me parece que el problema no radica en el juego, sino en una fanaticada venida de un pueblo sin cultura y sin memoria.

Se habla de educar al pueblo, pero lo más cruel que han hecho los políticos de turno es inaugurar escuelas y hacerle creer a la chusma que ahora es educada… de qué sirve, me pregunto yo, saber que pi es igual a 3,141592 si no se sabe lo básico en convivencia ciudadana? De qué sirve saber que el peso atómico del Boro (dije Boro, no Bórax) es 10,81 +/- 0,007u si no se sabe cómo respetar al otro en su espacio personal?

Otros hacen el llamado a rescatar los valores de antaño y reconformar la familia como si eso fuera una solución en un país que lleva desangrándose durante toda su historia republicana; creo que de las cosas menos loables que podemos hacer los colombianos es añorar el pasado, no solo lo digo por Uribe y su gobierno de difuntos y flores, sino por toda la historia de violencia sin sentido que hemos generado por la falta de valores cívicos y por falta de respeto entre todos.

Porque si se ponen a reflexionar un poco (solo un poco) se darán cuenta de que ese fenómeno no es sólo de ahora: la violencia impregnada en toda la historia de Colombia nos demuestra que eso que llamamos "valores" han estado perdidos desde el día cero de esa patria boba, que no es más que un mero eufemismo para decirse en una plaza o en un discurso para congregar fieles o cofrades, nada más... cuando el país atravesaba por el llamado periodo de "La violencia" la familia se integraba casi exclusivamente de la manera tradicional: padre, madre e hijos, y aún así se inventaron el corte franela y el descabezamiento como deportes comunales entre Liberales y Conservadores.

Pero la verdadera pregunta es: Qué se debe hacer ahora con el problema de las barras bravas en el país de Pepita Mendieta (acabo de darme cuenta, la Tía Loli de Dejémonos de vainas representa al país ahora más que nunca, un país que solo vive del ‘qué dirán’), pues obviamente la respuesta es contundente: bolillo y garrote, hay que aplicarles las medidas policivas necesarias para que nunca vuelvan a agredir a alguien, que no vuelvan a entrar al estadio sería solo un comienzo, porque deberían tenerlos fichados para que dejen de andar haciendo sus fechorías en todo lugar… lastimosamente para ellos ya no hay solución, esa platica se perdió.

La verdadera ganancia y solución es educar desde pequeños a nuestros hijos, a esa semilla que aún no es mala (tan mala) y que aún puede moldearse con nuevos valores de convivencia, con nuevos sentimientos para con los demás, inculcarles un respeto por la vida y las convicciones propias y ajenas, en enseñarles no solo teorías o religiones sino historia, para que algún día dejemos de ser ese pueblo de mala entraña que sigue eligiendo a sus políticos de siempre, aquellos que han inculcado la violencia entre todos para construir su andamiaje de corrupción, para poder darnos cuenta de que la solución a largo plazo para el retraso mental de Colombia no es el darle bala a los guerrilleros o a los campesinos porque no podemos ir a Andrés Carne de Res (que es taaaan nuestro), sino respetar al otro, su pensamiento, palabra y omisión.

Ah, y que dejen de “hincharnos” tanto las pelotas y que no dejen entrar más al estadio a tanta “ñeramenta” que aturde con su olor y su estupidez a la gente normal que solo quiere disfrutar del espectáculo en paz.

Thursday, 19 September 2013

General Uribe Vélez, salve usted la patria!

"Nuestros hombres están bien pagados, su lealtad está basada en ello"



Enhorabuena nos llega la noticia del regreso glorioso del eminentísimo doctor en letras Álvaro Uribe que ahora se lanza como un toro al ruedo para el senado de la república. No me queda más que adorar ese acto por la patria tan suyo, tan mío, tan de todos, porque aunque muchos no lo crean, él es el único capaz de salvar al país del desmadre que armaron todos esos cuasi liberalistas de las toldas tibias como Juanma.

Ahora si que los agarren confesados a todos esos malos hombres encubiertos en sus fachas de civiles que minan la confianza inversionista y que hablan de igualdad, paz y derechos humanos; ya era la bendita hora de que nuestro salvador y redentor se volviera a poner el poncho por ese país de Poncho Rentería y nos mostrara el camino de la salvación y adoración a su divino miembro.

Sino, miren cómo le lucen de lindas las rodilleras a Alfredo Rangel, escudero fiel que no sólo le limpia las botas al capataz de Antioquia con las que patea traseros pseudocomunistas sino que ahora será uno de los candidatos por esa lista “encerrada” y encerada que ahora conforma ese general de las 82 estrellas. Ahora no solo lo veremos en sus columnas facho-deportivas cada semana en Semana sino que sabremos de qué está hecho aparte de saliva y lubricante (eso en cuatro no se ve, pero se siente).

Alabado sea mi único redentor y el más grande jefe de todos los apóstoles pues con él viene una nueva era de cambio y de derecha recalcitrante que necesitamos para tener un norte político concreto; ahora ya podemos descansar tranquilos porque este homúnculo hará concejos descomunales por todo lo amplio y ancho del senado, repartirá ruanitas y prebendas para todos sus cofrades y nos guiará por la hora de la verdad. Eso sí que no le vengan a pedir peras al “c”olmo, porque para los que no les guste la libertad de las armas toca darles bala… El lema será: prebendas para unos, motosierras para otros.

También veo con regocijo que también viene como una lamprea sanguinolentamente erguida don José Obdulio Gaviria, “el primo del mal”, que sí tiene un conocimiento pleno de cómo se debe articular el país con su sabiduría cenital avanzada. Nos mostrará que el tigre no es como lo pintan, sino mucho peor, porque esa buena familia que ostenta él nos dirige desde hace muchos años: en la política como cuando estaba su primo o desde las armas como lo hacen sus subalternos.

Lo único que le critico es que se haya olvidado de sus antiguos y más fieles escuderos, de aquellos que recibieron heridas por salvarle el pellejo y quienes aportaron tanto a sus campañas. Yo quería ver a la “coneja” Hurtado en una encerrona de esas para el Senado, porque bien que ella es muy buena cenando en todos los aspectos, con orejitas prestas para avisarle al ubérrimo qué es lo que pasa en ese lugar lleno de guerrillas izquierdosas.

Veo que se ha olvidado de ese buen muchacho Narváez, por quien metía las manos al fuego y que ahora la justicia lo enloda para así dañar al querido expresidente, no entiendo por qué no lo mete en su lista encerrada aunque esté encerrado, no entiendo, por qué si el amor se acaba no lo presentimos, nos miente el corazón quizás?

Veo que ahora se puede hacer con todos los colaboradores de Uribe una nueva película que podría llamarse “La Vendedora de Rosas 2: Sin Misericordia”:  Uribe protagonizando al “Sarco”, la ya nombrada María del Pilar como “La Virgen de los Sicarios”, Oscar Iván (y sus ban band) Zuluaga como “Rodrigo D No Futuro” y a pachito como el niño que mantenía metiendo “sacol” en la película… no me sé el nombre del carajito ese pero ustedes me entienden.

Pero claro que el principal actor de todo este parrandón de difuntos y flores está encabezado por el más grande colombiano que se haya erguido en nuestra democracia, por mi excelentísimo Álvaro que ya estaba un poco enfermito de ver cómo se le escapaba el poder de sus prístinas manos, ahora sí viene ese señor de caderas bajitas pero talante fuerte a mostrar cómo se hace la política, no importa si hay que sacar a Rito Alejo del Río o a Plazas Vega, porque ellos son héroes que harán cumplir a cabalidad los designios que Dios le envíe a las antenitas de vinil del aguadeño.

Evidentemente hay gente que no lo quiere, recuerden que ni Jesucristo ha podido caerle bien a todo el mundo, porque así es la gente de desagradecida, pero no se preocupe mi generalísimo Uribe Vélez, mi villano favorito III, que todos los colombianos “de bien” estaremos prestos al pie del cañón (y como carne de cañón cual Andrés Felipe Arias) para que usted nos guíe a todos hacia una nueva era de reivindicaciones sociales para las élites paisas y para las inversiones extranjeras. Ahora todos nos pondremos un poncho como el suyo y miraremos como se pone de ruana ese país, como recupera todos estos tres años perdidos de confianza inversionista y de zonas francas para los muchachos, ahora todos marcharemos a su ritmo para ser como sus buenos muchachos que aunque ya se desmovilizaron siguen contando votos.

Adelante, Motosierra firme y Corazón grande!

P.D.: Fuera de chiste, el cartel que ahora arma Uribe debería llamarse “Puro Centro Genital”, porque nos cree huevones a todos.

P.D.2.: Me fascina que el representante de Colombia más reconocido en el mundo, Pablo Escobar, siga vivo en las manos de mi expresidente y de su asesor, ese Goebbels paisa que es hasta de la misma sangre pero nunca supo nada…

Thursday, 12 September 2013

Bravo pueblo de invicta coraza

"Les informa Radio Urcunina"



Esa es la frase de introducción al himno de una ciudad que no es de las puertas abiertas pero que sigue con sus venas abiertas desde hace muchos siglos, es la frase de la famosa Ciudad Sorpresa llena de asaderos de pollos que se llaman Pollo Sorpresa, ciudad que, a pesar de estar lejos de casi todo lo que se puede llamar civilización, aún existe sin pretensiones de ser muy innovadora o ser alguna Atenas; esa es la frase que inicia el himno de la Villa Viciosa de los Pastos o, para el menos experto, San Juan de Pasto.

Para aquellos que no la conocen, déjenme decirles que es una ciudad típica de Colombia: gente relativamente amable, con un clima frío que propicia la pulmonía y con un guardián que la verdad asusta más de lo que protege, y con ello me refiero al volcán Galeras, que supuestamente tiene su nombre porque a los mafiosos españoles que llegaron ahí les dio la impresión de que era una galera de guerra (borrachos desde esa época, porque yo no le veo el parecido).

Se trata a ese volcán de guardia, de león y de muchas cosas más, pero para ser brutalmente sincero, es muy bonito y todo, pero los sustos que les ha hecho pasar a los habitantes de la Villa Viciosa no tienen parangón: amenazó tanto una vez que hasta del Discovery Channel vinieron a ver qué era la vaina… lo peor del asunto es que se tragó a varios de los investigadores… eso les pasa por no saber respetar, pero bueno, fue un infortunado accidente.

La ciudad, como ya dije, no es una cosa fuera de lo común: calles, carreras, casas, carretas y políticos con carreta que siempre se acuerdan del pueblo solo cuando necesitan votos. Hay miles de comercios “paisas” que se apoderaron del centro a vista y gracia (y desgracia) de todos, múltiples lugares donde comprar “maricaditas varias” a precios y calidades irrisorias.

Aunque muchos no lo crean fuera de la ciudad, existen también universidades, y varias para que se eduque la luz interna de pétreo fanal (acabo de enterarme qué significa “fanal”), colegios, escuelas técnicas y, obviamente, muchas universidades e institutos de garaje que ahora son el negocio, socio; solo basta con ponerle “Colegio Superior de Las Madres de la Divina Superiora” y listo, como por arte de magia entra gente a aprender nada y a creerse de todo.

Pero ese es solo el abrebocas, l’entrée de este cuento, porque a mí hay muchas cosas que me disgustan de ese buen vividero, y como dijo alguien, no es por ser anti regionalista o antipatriota, pero hay que ver y decir las cosas como son.

Primeramente de primero, quiero decir que no me gustan sus administradores, porque siempre, pero siempre se han robado todo el poco presupuesto que tiene la ciudad; cómo dice el refrán “cagados y con el agua lejos”… de lo poco que envía de caridad el gobierno nacional, ellos cobran por el simple hecho de estar ahí sentados en sus gordos traseros, cobran un porcentaje que depende del grado de idiotas que hayan votado por ellos: que si es concejal pide el cinco por ciento, que si es el alcalde pide el 10, que si es senador pide el 20 y si es el gobernador pide el 30. Y después preguntan que por qué las obras quedan incompletas! Si casi el 50 por ciento del dinero descansa en las mugrosas manos de los sucios políticos! O será mentira que en una institución no dejaban pasar un proyecto porque no habían “aceitado” a sus funcionarios con 23 millones de pesos para que engordaran sus sucios hocicos. No pongo nombres porque no hago periodismo investigativo, pero lo sé de primera mano; no puedo denunciar nada porque no tengo pruebas a menos que trabaje en Corponariño o algo así (es un decir). Lo peor del asunto es la respuesta de todos los oferentes a los contratos: “es que si no lo hacíamos nosotros, lo hace otro”. Y luego se quejan de la corrupción.

Pero la maldita realidad no es esa, es obvio que todo político es ladrón, que siempre van a querer llenar su gaznate con dinero mal habido, venga de donde venga, pero quiénes son los que votan por ellos? Y ahí, en esa simple respuesta es donde me vuelvo impopular.

No entiendo a los pastusos en el hecho de que siempre dicen “qué berrrracos que somos”, “no nos dejamos de nadie hijuepuchicas”, pero siempre se dejan meter el dedito por donde no les cabe, hagamos un recorderis de lo poco que sé:

-       El gran libertador, Simón Bolivar, escribió que los pastusos deberían ser exterminados por no seguir su línea de pensamiento, por haberse resistido a la campaña libertadora que nos dejó en manos de la patria boba y de los bobos de la patria que gobiernan desde la capital, y aún así siguen proclamándolo como el máximo exponente de la libertad.
-       Sus habitantes se quejan siempre del desorden y de la suciedad que envuelve a veces a la ciudad pero no son capaces de botar un puto papel en la caneca (si hubieran) o, los machos más machos de la ciudad, se orinan en cualquier esquina o bolardo que encuentren. Es una maravilla jugar a ese hermoso juego llamado “esquive el miado”, en el cual todos saltan entre riachuelo y riachuelo de orines mientras va caminando por la calle.
-       Se dicen que no se dejan de nadie, pero vuelven a votar por los mismos, por cualquier “Miriamcita” o como se llamen con tal de que les den otros seis “mesesitos” en el SENA.
-       Dicen nunca tener plata, ni los habitantes, ni la alcaldía ni el pueblo mismo… pero para meter dinero en DMG o DRFE sacaban de las piedras. No hay para ponerles un huevo más a los estudiantes en un comedor comunitario pero para meter ese dinero en pirámides basta y hasta sobra. Siempre dejándose meter el dedito por ser tan berrrrrracos.
-       No voy a hablar de fútbol porque el tema me chupa un huevo de avestruz, pero sé por mis amigos que sufren de esas dolencias, que también les han hecho “conejo” varias veces, pero siguen comprando los productos del patrocinador que los mandó a sacar (léase Postobón: porque a mi papá lo mataron por hacer sindicato en “Potobón”).
-       Les dicen que van a hacer un sistema de trasportes moderno y luego se roban todo el dinero que estaba destinado para eso, por lo mismo la calle 27 parece salida de una región de Kabul o de Tikrit, con casas a medio demoler y ladrones a medio salir.

Lastimosamente no sé más escándalos pero sé que faltan muchos. Los tumban con todo y por todo y después se quejan.

Por eso y por muchas cosas más yo digo “basta de eufemismos”, es hora de remangarse la camisa y dejar que bajen los huevos y parar a toda esa horda de ladrones que siempre han azotado a la región. Parar a todos esos políticos que se roban todo por culpa del elector desinformado, tengan el apellido que tengan, sean Paredes, Zarama, Realpe, Guerrero, Maya o lo que sea, maldita sea!

Cuando será que realmente se podrá decir:

Junto al cráter el Prócer un día,
Sella pactos con la inmensidad:
Contra toda quietud, rebeldía;
contra toda opresión, libertad.

Sé que muchos me van a odiar o a cerrar sus castos ojos y oídos a este pequeño texto, sé que otros me llamaran “traidor” por decir algo malo de esa tierra, pero en el fondo deben saber que es verdad, que hasta que no veamos lo malo que hay en nosotros no podremos empezar a corregirlo. Que algún día digan los pueblos, parafraseando la historia “Es aquel pueblo tan bajito el que nos ha mantenido en alarma durante tanto tiempo?”, y el pueblo de verdad pueda decir, como Agualongo después de su captura: “Dentro de este cuerpo tan pequeño se alberga el corazón de un gigante”. Eso sí era un prócer, no como aquellos que nos quieren vender en novelas “amangualadas” que escriben en otras partes y que digerimos después de la cena.

Hacer patria y región no solo es pararse a recitar los himnos sin saber qué significan u ondear la bandera cada 20 de Julio, es pararse y decir las cosas como son y, por qué no, arreglarlas, así sea de poco en poco. Es dejar de ser tan “bámbaros” y detener lo que nos hace mal como región y como pueblo.